Honduras
La quiebra es una de las opciones en consideración por la administración estadounidense para los constructores de automotores en crisis, dijo ayer la Casa Blanca, agregando que la decisión sobre qué hacer está cerca.
Una declaración de quiebra controlada figura entre “un abanico de opciones” examinadas por la administración, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
El gobierno de Bush explora actualmente los medios para ayudar a los constructores de automotores amenazados con la bancarrota. “Estamos muy cerca” de la decisión, dijo Perino, sin dar más detalles.
Perino reiteró que una declaración de quiebra incontrolada “no es una opción” para el presidente estadounidense, George W. Bush.
Pero esta es la primera vez que este gobierno dice explícitamente que una declaración de quiebra controlada es una de las opciones consideradas.
Una quiebra no controlada tendría consecuencias “terribles” para una economía estadounidense que ya está mal y que no podría soportarlo, dijo Perino a la prensa.
En cambio, “podemos optar por una quiebra de manera ordenada y favorecer una estabilización menos brusca”, agregó. El gobierno de Bush vio fracasar la semana pasada un plan para salvar a los fabricantes de automotores que negoció en el Congreso.
El gobierno está decidido a encontrar otras soluciones y estudia los medios para intervenir, tratando de establecer con cuánto dinero y en qué condiciones.
Chrysler cierra por un mes
El constructor de automóviles estadounidense Chrysler, cuya suerte está supeditada a la obtención de ayuda financiera de Washington, anunció un paro técnico de todas sus fábricas durante un mes.
Al invocar un mercado automotor en caída y la interrupción del crédito al consumo en Estados Unidos, Chrysler dijo que debía proceder a “ajustes significativos en su calendario de producción”.
“Todas las capacidades de producción de Chrysler serán interrumpidas tras el último turno de hoy viernes 19 de diciembre.
Los asalariados afectados no regresarán a su trabajo hasta al menos el lunes 19 de enero de 2009”, informó la empresa.
El fabricante explicó que no hizo más que extender el asueto navideño ya previsto, con el fin de “mantener la producción y las existencias de los distribuidores en línea con la demanda del mercado estadounidense”.
Chrysler dijo que ya informó al sindicato de United Auto Workers, a sus empleados y a sus abastecedores.
De acuerdo a la empresa, sus distribuidores indicaron que hay “muchos potenciales compradores para los vehículos Chrysler, Jeep y Dodge”, pero que no fueron capaces de cerrar los negocios por falta de financiamiento.
El anuncio del fabricante se produjo un día después que la Casa Blanca advirtiera que la industria automotriz de Estados Unidos debería hacer “concesiones” para obtener un rescate del gobierno.
Expertos coinciden en que tanto Chrysler como General Motors estarían al borde del colapso por la crisis financiera.