Honduras
Los gemelos acusados del intento de secuestro de un menor, pasarán la Navidad en prisión.
Un juez estimó que hay suficientes pruebas en su contra y les dictó prisión preventiva por secuestro en el grado de ejecución de tentativa.
El pasado 16 de diciembre, los hermanos Rodolfo Ernesto y Carlos Eduardo Rosales Rodríguez, a bordo de una lujosa camioneta, rentada en Tegucigalpa intentaron raptar a un menor de 14 años, hijo de la empresaria Marta Beyorín de Chávez.
El niño logró escapar de sus captores y una hora después la policía detuvo a los sospechosos.
Ayer, al término de la audiencia inicial, El juez Gustavo Mendoza, dijo que las declaraciones de seis testigos protegidos, inculparon a los hermanos, Además, la víctima reconoció plenamente a los hombres que lo intentaron secuestrar.
El juez agregó que la camioneta fue rentada en la capital a nombre de una señora que, al parecer, “le hizo el favor” a los muchachos.
Amenazas
Miembros de la familia del niño que escapó al secuestro, denunciaron amenazas en su contra por parte de personas desconocidas que los presionan para que desistan de la causa en contra de los gemelos.
“Hemos recibido muchas llamadas telefónicas con toda clase de amenazas”, dijo uno de los familiares.
Extraoficialmente se manejó que una familiar de los supuestos secuestradores estaría invocando su supuesta pertenencia al Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), para abogar a favor de los gemelos.
En tanto, la fiscal Claudia Díaz, que coincidentemente es también de la ciudad de El Paraíso, dijo que el Ministerio Público acreditó indicios racionales suficientes para que el juez dictara auto de prisión y habló de delito de secuestro agravado en el grado de ejecución de tentativa.
Aseguró que el estado presentará nuevas pruebas en las siguientes instancias.
Los sospechosos fueron llevados ayer mismo a la granja penal de Danlí, donde pasarán al menos la temporada navideña y recibirán el año nuevo.
Junto con los hermanos gemelos, los dos defensores privados abandonaron precipitadamente el edificio de los tribunales de Danlí sin brindar declaraciones a los periodistas, pero, el juez Mendoza, dijo que ellos reclaman detención ilegal en contra de sus clientes.