Honduras
Un recién nacido amaneció ayer sin vida en los brazos de su madre, una joven de 13 años que permanece recluida en un centro de menores.
La joven, que apenas se recuperaba de los abusos sexuales y maltratos de su progenitor, se levantó ayer con la noticia de que su pequeño hijo con 22 días de nacido no respiraba.
El inesperado hecho se suscitó en uno de los dormitorios del centro Casitas de Adolescentes Mujeres, una institución que alberga a jóvenes que se encuentran en riesgo social o que han sido abusadas sexualmente.
Según las orientadoras, temprano en la mañana llegaron a la cama de la joven, que tenía en sus brazos el cuerpo del pequeño.
Las orientadoras aseveraron que la noche del domingo la joven, de quien se omite su nombre, le estaba dando de amantar a la criatura y fue allí cuando ella se quedo dormida. “Al parecer todo fue un lamentable accidente.
Cuando el personal de este centro encontró al bebé sin vida, la joven madre todavía dormía, sin darse cuenta que su hijo ya no respiraba”, afirmó Irma Serrano, directora de esa institución.
Serrano también mencionó que les pidió a las autoridades que investiguen la muerte del pequeño.
“La adolescente ingresó a Casitas en octubre del año anterior. Ella fue remitida del Ihnfa y ya estaba embarazada”, confirmó Serrano.