Estados Unidos
La asamblea general de la ONU inició hoy una sesión de emergencia y su presidente, el nicaragüense Miguel d'Escoto, acusó a Israel de violar el derecho internacional con su ofensiva en la franja de Gaza, que dejó más de 1.000 muertos en 20 días.
Un delegado israelí intentó bloquear el inicio de la sesión de la asamblea por motivos de procedimiento, arguyendo que por la Carta de la ONU, los 192 miembros de la asamblea no pueden abordar por sí mismos un tema que ya fue abordado por el Consejo de Seguridad.
La queja israelí fue desechada y d'Escoto inició la sesión, solicitada por 118 países. D'Escoto destacó que la asamblea, el "órgano más representativo y democrático de la ONU" no podía permanecer de brazos cruzados cuando la resolución 1860 aprobada el 8 de enero seguía siendo letra muerta.
"Las violaciones del derecho internacional cometidas durante el ataque a Gaza fueron debidamente señaladas: castigo colectivo, uso desproporcionado de la fuerza y ataque a blancos civiles, entre ellos casos, mezquitas, universidades y escuelas", dijo d'Escoto durante la sesión.
Esta reunión busca exigir que se respete el llamado a un alto el fuego dispuesto en la resolución 1860 del Consejo de Seguridad, en un ambiente agravado por el bombardeo israelí de la sede de la ONU en Gaza.
La sesión, durante la cual numerosos Estados pidieron la palabra, podría prolongarse hasta el viernes y votaría una resolución.
Israel indicó el jueves que esperaba un nuevo voto hostil. "Los votos de la asamblea general son dictados automáticamente por una mayoría anti-israelí y en las circunstancias actuales, podemos esperar la peor hipocresía de parte de ese organismo, que nos es hostil", declaró a la AFP Yigal Palmor, portavoz del ministerio israelí de Relaciones Exteriores.