Honduras
“¡Gooool!”, a toda voz gritaba Jimmy Noé Pavón, de 11 años.
Aunque no han comenzado las clases, el pequeño y dos compañeros jugaban una potra en el patio de su escuela Juan Ángel Ulloa, ubicada en la colonia de igual nombre.
Y es que la emoción de iniciar un nuevo año escolar ha llevado a estos infantes a visitar anticipadamente su centro escolar al ver las puertas abiertas.
Para Jimmy, el haber aprobado su cuarto grado es de mucha satisfacción, y aunque hasta el momento su madre, Marlen Pavón, no le ha podido comprar sus útiles escolares, debido a la dificil situación económica que enfrenta, no pierde las esperanzas de tener cuadernos nuevos para hacer sus tareas.
Al igual que este pequeñín, la mayoría de sus compañeros viven la misma situación.
La crisis económica parece haber visitado sus hogares con anticipación y no saben si podrán regresar a su escuela.
Aunque ingresar al centro educativo requiere de un cierto grado de valentía, pues sus estructuras amenazan con venirse abajo, no les importa tanto como el hecho de no tener sus útiles a tiempo.
Las grietas en las paredes de las aulas son una amenaza latente, al igual que las maderas podridas del cielo falso.
La necesidad de adquirir nuevos conocimientos lleva a los maestros y a los jovencitos a exponer sus vidas año con año.
No obstante, el deseo de superarse es mayor que todo, y los educandos esperan una mano amiga, ya que en varias ocasiones a Jimmy le ha tocado dividir en dos materias un cuaderno de 100 hojas.
“Mis papás hay veces que no me pueden comprar todos los cuadernos y mi mami me divide uno para dos clases”, confirmó.
Y es que para que él salga adelante es necesario invertir en la educación, esto es algo que diario EL HERALDO tiene muy claro, y por quinto año consecutivo lleva a cabo su exitosa campaña la Maratón del Saber.
En este 2009, junto con el apoyo de las personas y empresarios solidarios, se pretende fortalecer la educación al llevar cuadernos nuevos a los más necesitados.