Reino Unido
Los sueños brasileños del Manchester City, alimentados con la posible llegada de Kaká, se han transformado en una pesadilla después de que el centrocampista del AC Milan rechazara la oferta y la estrella Robinho abandonará una concentración sin permiso del club.
Robinho, dejó el campo de entrenamiento de su equipo en las Islas Canarias y podría ser sancionado económicamente por el club inglés, afirmó este martes el presidente ejecutivo, Garry Cook.
"Lo que sé es que Robinho no está en el centro de entrenamiento de Tenerife", dijo Cook a la BBC.
"Si ha dejado la concentración, ha roto la disciplina del club. Estoy esperando detalles sobre el tema", añadió.
El club no quiso comentar los rumores según los cuales el jugador quiere regresar a Brasil tras una viva disputa con el técnico Mark Hughes.
La discusión con Mark Hughes habría llegado después de que el técnico se echara atrás en su promesa de dejar a Robinho regresar a Brasil para festejar su 25º aniversario el 25 de enero.
El jugador indicó que se marchó "por razones familiares", y aseguró que "volveré y arreglaré esto tan rápido como sea posible."
El Manchester City pagó 32,5 millones de libras (36 millones de euros) por el jugador de 24 años el pasado mes de agosto y ha marcado 12 goles, convirtiéndose en uno de los jugadores favoritos de los aficionados.
Por otra parte, Kaká indicó este martes que había escuchado a su corazón para tomar la decisión de seguir en el AC Milán, cuando Manchester City le ofreció un puente de oro para hacerse con los servicios.
"Todos los mensajes que he recibido me han convencido de escuchar a mi corazón y eso es lo que he hecho", afirmó a la cadena de televisión oficial del club milanés. "No fue una decisión financiera", añadió.
"Hubo rumores y especulaciones estos últimos días según las cuales habría discutido con mi padre, pero no es verdad para nada. Tomo siempre mis decisiones en concertación con mi familia. Mi mujer ha estado maravillosa, siempre me ha apoyado en mis decisiones", señaló.
"Mi familia estuvo muy bien. Nunca intentó empujarme en un sentido o en otro. Al final es mi corazón el que habló", añadió Kaká.
Las especulaciones sobre una marcha de Kaká parecían tomar cuerpo desde la oferta económica, pero no confirmada oficialmente - evaluada entre 100 y 150 millones de euros -, que habría sido formulada por Manchester City, propiedad de la familia reinante en Emiratos Arabes Unidos, para fichar al brasileño.
Pero el propietario del AC Milán, Silvio Berlusconi, puso el lunes término a las especulaciones sobre la marcha de Kaká, anunciando que el centrocampista brasileño seguirá en el club milanés.
El presidente ejecutivo del City, Garry Cook, expresó su sorpresa por el desarrollo final de los acontecimientos.
"Milán expresó claramente que el jugador estaba en venta. Creo que la presión política y pública les hizo cambiar de opinión", dijo. "Nunca hablamos con el jugador, sólo con su representante, su padre, pero sólo conversamos de condiciones económicas", añadió.
Robinho aseguró que su decisión de dejar a sus compañeros no está ligado al caso Kaká.
"Es un buen amigo y habría sido formidable verlo en el Manchester City, pero (mi marcha) no tiene nada que ver con su decisión de seguir en el Milán", añadió Robinho.
"Estoy decidido a ayudar al Manchester City a que se convierta en el potente equipo que sus propietarios me han asegurado se va a convertir", añadió el brasileño.