Honduras
La fe de cientos de feligreses se respira en los alrededores de la ermita de la aldea Suyapa.
La devoción de cientos de compatriotas que llegan para celebrar el 262 aniversario del hallazgo de la Virgen de Suyapa propicia un ambiente solemne en el lugar.
Como un medio de ganarse la vida y de aportar a la fe de la feligresía católica, varios capitalinos, como una tradición, se dedican cada año a colocar su negocio de venta de artículos religiosos.
Crucifijos, imágenes de la Virgen Morena, rosarios, pulseras con imágenes religiosas, velas de todo tipo de tamaños y color son algunos de los objetos que se encuentran en estos puestos ubicados en la zona.
En más de 50 locales se pueden adquirir a precios muy cómodos desde 5 lempiras hasta 200, ya que la mayor parte de las personas que asisten a la feria son de tierra adentro, pero también el lugar es muy visitado por turistas.
Para Doris Suazo, una humilde capitalina, el vender este tipo de artículos es más que ganar unos centavos para llevar el sustento a su familia, significa fortalecer la devoción de las personas hacía la Patrona de Honduras.
Y es que cada objeto tiene un significado, y uno de ellos son las velas que le encienden a la Virgen, en las que cada color representa un sentimiento o un buen augurio.
El blanco invoca a la protección divina, el rojo siempre representa el amor, la fe y la voluntad, las amarillas son una protección para los adultos y el verde llama a la prosperidad en los negocios.
Los colores como el azul también tienen su significado, y cuando se trata de pedir un trabajo se recomiendan las velas azules, y si hay enfermedad y se quiere tener salud las rosadas son las indicadas.
Las celestes representan el dinero, y para dejar a un lado los pensamientos negativos están las moradas.
Familias enteras asisten a esta gran celebración llevadas por el fervor religioso y, en la mayoría de los casos, por agradecimiento a un milagro concedido por la morenita.
En la feria aprovechan la oportunidad de adquirir su rosario o su crucifijo para mantener viva la fe.