Honduras
Solo hay que leer los números de Ricardo Canales para darse cuenta de que entre sus guantes están las manos más seguras del campeonato.
El ceibeño ha sido el protagonista principal en las primeras fechas del Azul.
Cero goles en tres partidos es signo de que algo bueno le llegará este año... otra vez.
“El torneo anterior quedé como uno de los porteros menos goleados, este año prefiero cambiarlo porque Motagua sea campeón”, dice el felino.
¿Presumido? Para nada
Cuando al Gato se le habla de ser uno de los mejores porteros del campeonato, baja la cara y saca una sonrisa tímida: “No me gusta que me lo digan, ya me lo han dicho mis compañeros, amigos y entrenadores, pero la verdad no me gusta que me lo digan mucho, prefiero demostrarlo en la cancha”, advierte.
Ricardo trabaja aparte escucha atentamente todo lo que le dice Marvin Henríquez, el entrenador de porteros del Azul, habla poco y practica mucho.
“Me gusta mucho trabajar, sé que eso es lo que al final determina nuestro rendimiento en la cancha, en estos momentos quizá no los estemos viendo de la manera que queremos pero el torneo es joven y sé que aún hay cosas mejores para nosotros”.
Plan pendiente
En la libretita de Ricardo Canales hay dos puntos pendientes: ser campeón con Motagua y recibir el llamado que tanto espera.
“Eso es algo que a veces me pone triste, trabajo mucho para ser campeón con Motagua y para que me llamen a la Selección, es algo que no puedo evitar porque es mi gran anhelo, pero sé que tengo que tener paciencia porque mi tiempo llegará tarde o temprano”.
Y así es el que ha sido la figura más importante de Motagua en este inicio atípico del Ciclón.
El Gato no es solo el nuevo capitán del Azul, también es el mejor cerrojo en la portería del Azul.