Honduras
La tragedia humana volvió a mostrarse con toda su crudeza cuando apenas amanecÃa ayer en esta ciudad y se cobró la vida de un niñito de solo cuatro años cuando cogió fuego la casa donde dormÃa completamente solo porque su mamá habÃa salido a trabajar.
Los vecinos de la colonia 24 de Diciembre, en la periferia de la ciudad, tuvieron el peor de los despertares que pueda imaginarse porque la noticia del pequeñito Hugo Misael Hernández Rubio golpeó como un mazazo el ánimo de todos en la frÃa mañana en que los termómetros registraban 13 grados centÃgrados.
Repentinamente, los vecinos se enteraron de que la casa estaba cogiendo fuego y luego escucharon el llanto desgarrador del niño que pedÃa auxilio, asà que se armaron con hachas y palos y derribaron puertas y ventanas para entrar en medio del fuego y las llamas a tratar de rescatar la criaturita.
Desafiando las llamas, el humo y el artesón de madera que comenzaba a desprenderse, los vecinos lograron rescatar el cuerpecito de Hugo, ya inconsciente y con serias quemaduras.
Lo llevaron rápidamente al cercano hospital Gabriela Alvarado de DanlÃ, pero, a pesar de la lucha denodada de médicos y enfermeras, falleció una media hora después.
Uno de los héroes que entraron para intentar rescatar a Huguito también estuvo a punto de perecer porque el humo y el calor lo sofocaron y otras personas tuvieron que auxiliarlo a su vez.
Sin embargo, él dijo que no se siente un héroe y ni siquiera querÃa que se consignara su nombre.
Una mañana de frÃo
Los vecinos de la colonia 24 de Diciembre comentaban la fatalidad de niñito y su madre soltera, pues ella lo levantaba siempre antes de marcharse a su trabajo y lo dejaba en la casa de su vecina, amiga y pariente Gladys Jiménez, pero como el amanecer de ayer estaba muy frÃo, la madre sintió dolor de levantarlo con esa temperatura gélida y pensó despertarlo más tarde, sin sospechar que solo volverÃa a verlo amortajado.
Gladys dijo que para ella es como si hubiera perdido un hijo de su propio vientre y se compadeció de Lidia Leticia, porque Huguito era su único hijo.
La mujer decÃa a sus amistades que amaba su trabajo en la tabacalera y lo cuidaba porque con él educarÃa al hijo de sus entrañas.
Los vecinos también lamentaban que en la ciudad de El ParaÃso no exista un cuerpo de bomberos debido a la negligencia de las autoridades municipales.
Los bomberos danlidenses han intentado instalar una filial en esa ciudad, pero hasta ahora alcaldes y regidores han hecho oÃdos sordos a esa grave urgencia de los paraiseños.