Honduras
La experiencia que se tuvo con la elección de la nueva Corte Suprema de Justicia evidenció que hay otros actores en la toma de decisiones y que la clase política está dispuesta a rectificar de cara a las elecciones generales del mes de noviembre.
Ese es el análisis que hace el abogado Raúl Pineda Alvarado, experto en temas políticos, quien advierte que para la elección del nuevo Fiscal y Fiscal Adjunto el gran reto es la no inclusión de diputados en la nómina de candidatos.
Alvarado afirma que las organizaciones de la sociedad civil han expresado su oposición a que diputados figuren en la nómina de candidatos.
Dado los antecedentes de la última elección de Fiscal General y Fiscal Adjunto (Leónidas Rosas y Omar Cerna), el sofisma de renunciar a la diputación para optar a ese cargo, en este momento no tiene ninguna validez, sostiene el analista.
A criterio de Alvarado, la Junta Proponente tiene un problema en función del tiempo ya que ésta debió haber sido integrada por la antigua Corte Suprema para avanzar en el proceso de selección.
Con la experiencia que se tuvo con la Junta Nominadora de candidatos a magistrados, donde se evidenció que los grupos de interés quisieron manipular el trabajo de la Junta Proponente, debe ser más transparente y depurado, así como establecer claramente que las cosas en Honduras se están empezando a hacer bien, citó el ex diputado al Parlamento Centroamericano.
Agonía
Por otra parte, el analista estima que el gobierno del Poder Ciudadano empezó a agonizar el día que se eligió a la nueva Corte Suprema de Justicia y que para la elección del nuevo Fiscal se encuentra debilitado.
Las posibilidades de incidir en la elección del Fiscal General y Fiscal Adjunto por parte del presidente Manuel Zelaya “son sumamente limitadas”, según el ex congresista.
Zelaya limitó dramáticamente sus expectativas de influencia en el proceso de elección de un nuevo fiscal cuando recibió una derrota política en la elección de la nueva Corte Suprema.
Esto lo deja sumamente débil en las posibilidades de querer imponer una pieza de su ajedrez, por lo cual el debate se va a limitar a un buen desempeño de la Junta Proponente y a una buena selección por los actores que decidirán en el Congreso Nacional.
“No vemos espacio alguno como para que el presidente Zelaya intervenga en la elección del nuevo Fiscal y sería tan absurdo como que el presidente de la Corte Suprema de Justicia quisiera imponer candidatos afines a su persona”, adujo Pineda Alvarado.