Reino Unido
Puede que la cantante londinense Amy Winehouse haya encontrado su paraíso.
Al menos eso se puede pensar tras verla más lozana de lo habitual en la isla caribeña de Santa Lucía, donde viajó el pasado mes de diciembre para superar sus problemas de drogas.
Ahora está pensando quedarse por allí para evitar las “malas influencias” que aguardan en Londres y grabar su tan esperado tercer álbum en Jamaica, con el que quiere dar la campanada.
Una fuente dijo: “Amy está viviendo el mejor momento de su vida en Santa Lucía y no quiere que termine. Ella se siente mucho mejor y se muestra preocupada por las malas influencias de Londres. Ha escrito una gran parte de su nuevo álbum y ha dicho a sus jefes que quiere ir a Jamaica a grabarlo”.