Honduras
El alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, aseguró hoy que el día planeado para atentar contra su vida y la de su familia, era el mismo en el que se celebró en Honduras el aniversario de la Virgen de Suyapa, el 3 de febrero.
Lo anterior fue revelado en una entrevista radial al ser consultado del porqué de su ausencia en la misa en la que cada año participan todo los funcionarios del Estado y personalidades del país.
“Estamos tomado todas las precauciones con mi familia”, dijo Álvarez, al tiempo que reveló que esa mañana, mientras todos estaban en la misa, él se encontraba en la aldea de El Piligüin, lugar donde fue encontrada la virgen hace 262 años, rezando por quienes quieren hacerle daño.
El alcalde lamentó que haya quienes piensen que la denuncia que hiciera en días anteriores sobre amenazas recibidas, sean parte de una estrategia para ganar popularidad de cara a las próximas elecciones de noviembre.
“He sido muy enfático, jamás pondré en peligro la seguridad de mi familia solo para generar simpatía. Mi familia vale más que cualquier grado de popularidad. Son otros los que han hecho eso en el pasado para agenciarse del cariño del pueblo”, apuntó.
Sobre las declaraciones del ministro de Seguridad, Jorge Rodas Gamero, de que la policía no está al tanto de que haya algún tipo de amenazas contra su vida, dijo que “desconozco cuales son los procedimientos en la policía, si siendo yo alcalde nos saben estas cosas, como no desconocerán de los casos de la población que a diario es asaltada y que a diario asesinan”.
Más temprano, el candidato a la alcaldía por el Partido Liberal, Eliseo Castro, manifestó que si todo esto es un juego político, será el pueblo quien lo juzgará, y agregó que “tengo mis reservas, pues (el alcalde) dice que las amenazas son desde hace seis meses, eso hasta me parece increíble”.
El alcalde dijo haberse reunido ya con autoridades de las iglesias católica y evangélica, así como con el Comisionado de los Derechos Humanos, para que conozcan la situación por cualquier eventualidad.