Honduras
El combate a la ingobernabilidad al parecer ha iniciado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
La mañana de ayer, los miembros de la Junta de Dirección Universitaria propusieron a los docentes la suscripción de un pacto que permita restablecer la paz y la armonía en el alma máter.
La propuesta se planteó ante los reclamos que se comienzan a escuchar por el cumplimiento del nuevo salario mínimo que aprobó de forma unilateral el presidente Manuel Zelaya.
Según Olvin Rodríguez, presidente de la Junta de Dirección, la universidad no tiene capacidad de cumplir el nuevo salario, pues representaría un impacto financiero superior a los 800 millones de lempiras.
Tanto docentes como trabajadores de la UNAH han comenzado a preparar medidas de presión para exigir que se cumpla la ley.
El Estatuto del Docente Universitario establece que el salario de un profesor auxiliar en la UNAH debe ser de siete salarios mínimos (38,000 lempiras), para el profesor titular I es de 7.5 salarios mínimos (41,250 lempiras), el profesor titular II devenga ocho salarios mínimos (44,000 lempiras), el titular III recibe nueve salarios mínimos (49,500 lempiras), el titular IV obtiene 10 salarios mínimos (55,000 lempiras) y el profesor titular V debe devengar 11 salarios mínimos (60,500 lempiras).
“Nosotros lo que buscamos es que nos entiendan los docentes que la universidad no solo es salarios, lo esencial en la universidad es prestarle a los estudiantes un servicio de calidad y la realidad es que el pozo está seco y entonces hay que ver cómo buscamos soluciones”, manifestó Rodríguez.
El pacto con los docentes busca la creación de fórmulas o iniciativas que permitan el cumplimiento de la ley sin afectar las finanzas de la UNAH.
El acuerdo también estaría encaminado a la búsqueda de alternativas que permitan el cumplimiento de la deuda que la universidad mantiene con el Instituto de Previsión de la UNAH (Inpreunah), cuyo monto supera los 700 millones de lempiras.
El pacto contempla la discusión y análisis de un pliego de 20 puntos que tienen que ver con el mejoramiento de los servicios.
“El propósito es crear paz y armonía porque ya el pueblo hondureño no aguanta tanta crisis y protesta”, apuntó Rodríguez.
Según los miembros de la Junta, el pacto también será propuesto a los miembros del sindicato de trabajadores de la UNAH en una jornada de reuniones programadas para el lunes y martes de la próxima semana.
Entre tanto, los miembros de la Asociación de Docentes (Adunah) sostienen que el presidente Zelaya debió haber analizado el impacto negativo que generaría en la UNAH el incremento al salario mínimo.
Zelaya aumentó a 5,500 lempiras el salario mínimo en la zona urbana y 4,500 en la zona rural.
“Como miembro de la comunidad universitaria, me parece razonable entender que con el presupuesto de la universidad no se puede aumentar lo que es salario mínimo, siendo que el poder Ejecutivo debió haber tenido una planificación adecuada para incorporar cualquier incremento fuera del presupuesto”, dijo Mauricio Durón, asesor de la Adunah. Según los docentes, es el gobierno quien debe destinar los fondos para cumplir con lo establecido en la ley.