Estados Unidos
Bob Bradley y Sven-Göran Eriksson, entrenadores de Estados Unidos y México, dieron un último pase de revista a sus tropas, un día antes de la guerra fría en Columbus, como se le ha llamado al partido que opondrá a sus selecciones, por la primera fecha del hexagonal final de las eliminatorias de Concacaf.
Ambos equipos arribaron el domingo a esta ciudad de Ohio (noreste de Estados Unidos), en busca de aclimatar a sus jugadores para un encuentro que podría jugarse a temperaturas cercanas a los 5 grados Celsius, en el estadio Columbus Crew.
Aunque se ha especulado que los estadounidenses esperan contar con el frío como un factor a su favor, lo cierto es que tanto Bradley, técnico de los norteños, y Ericksson, estratega de los mexicanos, creen que serán otros los elementos de peso en este encuentro que se iniciará a las 6:15 de la tarde.
"Si no llueve, pienso que el campo será muy rápido, y el partido se planteará en términos de agresividad, de mantener el balón el mayor tiempo posible y apegarse al plan táctico", expresó Bradley.
Ericksson, acosado por las críticas debido a los pobres resultados del Tri durante su gestión, asegura que "cuando salgan al terreno las condiciones serán iguales para los dos equipos, ambos jugarán con el calor propio de una rivalidad establecida".
México nunca ha podido ganar a Estados Unidos en Columbus, y los del Tío Sam jamás han perdido un partido en esta sede, pues en seis encuentros de eliminatorias mundialistas tienen balance de tres victorias y tres empates. La primera vez que el Tri cayó en Columbus fue el 28 de febrero de 2001, en la eliminatoria para el Mundial 2002 de Corea del Sur y Japón. Luego, el 3 de septiembre del 2005, perdió 2-0 camino al Mundial de Alemania 2006.