Costa Rica
Miles y miles de hondureños prácticamente sitiaron la capital tica para hacerse sentir en el clásico centroamericano.
Los colores azul y blanco nuevamente fueron importantes en el Ricardo Saprissa y los gritos de apoyo a la H se sintieron en el propio corazón de los ticos.
Vía aérea o terrestre, los hondureños de los cuatro puntos cardinales del país se trasladaron para acompañar a la Selección Nacional que en ninguna parte del mundo se siente sola.
Desde tempranas horas de la tarde, los hondureños fueron los primeros en llegar al coloso del barrio de Tibás y se apoderaron del lugar.
La punta sonó fuerte en las afueras y dentro del estadio, y se hizo sentir cuando la Selección Nacional pisó por primera vez el césped artificial del Saprissa, no dejándose intimidar por los gritos de la mayoría tica que sintió la pasión catracha en su propia casa.