Honduras
Lo de Motagua preocupa y asusta. Hasta el minuto 27 del segundo tiempo tenía en sus manos tres puntos y un respiro enorme.
Tres minutos después, Tatín Morán y un incansable Victoria le quitaron dos puntos y dejaron las cosas 1-1.
La cosa ya tiene que preocupar. Ya se deben encender las luces de alerta.
El Azul no baja los brazos y sigue desconcertando a todos. Juega bien, tiene el control del juego, hasta por momentos gana, pero su gran problema es que no puede mantener resultados.
Piernas calientes
En La Ceiba la tarde estuvo lluviosa de entrada y caliente de salida.
Motagua tomó el balón desde las primeras de cambio y llevó peligro a la meta de un ex Azul: Diego Vásquez, quien contuvo de buena forma un cabezazo de Georgie Welcome, la primera llegada con fuerza del Ciclón a los 12 iniciales.
Victoria salía respondón. Tanto Weber como Copete se portaron mal con el Gato Canales.
A eso de los 29 del primer tiempo, Weber se fue con la pelota pegada en las piernas hasta el área del meta Azul, luego de encontrar su ángulo sacó sendo remate que el uno sacó con los guantes quemados. Parecía el primero de los locales.
Motagua era más insistente. Tanto Georgie como Carlos Cruz, quien estuvo pocos minutos en la cancha, llevaban peligro.
Don Jaime no pensaba lo mismo y por eso, cuando el reloj marcaba 37 del primer tiempo, mandó a la cancha a Shanon por el cipote Cruz, que esta vez no lo convenció.
Movimientos acertados
Ese movimiento es el que en el segundo tiempo le dio esperanzas a Motagua. Fue precisamente Shanon quien luego de una jugadota de su primo Georgie, mandó el balón a las redes decretando el 1-0.
Era el segundo de Shanon en el torneo y un respiro profundo para el Azul.
Pero al Tato Ortiz también le funcionó su movimiento. Tatín Morán, quien ingresó por Weber, le quitaba la celebración a Motagua tres minutos después y ponía el 1-1 definitivo.
El Ciclón regresa a casa con un punto que deja la sensación de no ser suficiente...