Honduras
Roberto Álvarez, gerente de la Cervecería Hondureña, fue claro en sus palabras: “nos unimos a la campaña”.
Así lo manifestó ayer e igualmente mostró su preocupación por el tema de la violencia en los estadios nacionales.
“Como empresa estamos comprometidos a trabajar en conjunto con ustedes, los apoyamos”.
El problema es que muchos son de la creencia que el consumo irresponsable de alcohol es el mayor generador de violencia en los estadios, por lo que esta empresa levanta también la mano y se preocupa al ser patrocinador de muchos equipos de fútbol en el país, así como de la Selección Nacional.
“Esto nos pone en conciencia en el país, lo que queremos es un entretenimiento sano, nosotros siempre hemos contribuido y sabemos que la mejor forma de vivir tranquilos es la responsabilidad”.
Ayuda
Álvarez le confirmó a Zona que ellos como empresa están dispuestos a proporcionar los alcoholímetros necesarios para los estadios.
Y es que se maneja la posibilidad de que aquellos que lleguen con más de cierta cantidad de alcohol no podrán ingresar a los colosos.
“Definitivamente, Cervecería Hondureña está dispuesta a ayudar ahora y siempre, tenemos a bien la compra de estos aparatos como ya lo hemos hecho antes, sobretodo en semana santa, cuando proveemos a la policía de estos instrumentos para controlar a las personas que se salen de sus casillas”.
Campaña
A raíz de la situación que se vive en cada jornada en las diferentes canchas del país, el ejecutivo manifestó que ellos, aparte de sumarse a la de EL HERALDO, comenzarán a promover la paz en sus anuncios.
“Tenemos varias pautas publicitarias en los medios nacionales, ahora trataremos de mandar mensajes a la no violencia en nuestros anuncios, pues tenemos un compromiso con el deporte hondureño”, declaró.
Muchas de estas acciones se están tomando ya con las empresas grandes del país, por lo que el gerente de Cervecería Hondureña lanzó una invitación a las demás empresas para que se unan a esta campaña de paz.
“Es una cantidad grande de gente la que llega a los estadios, lo que tenemos que hacer es crear conciencia para generar un cambio.
Además invitamos a otras empresas para que apoyen este tipo de eventos que se preocupan por tener un mejor país”.
Además alabó la iniciativa de querer erradicar en alguna medida todo el dolor que han causado estos enfrentamientos en el fútbol, el que está perdiendo el sentido original que es la paz, la armonía y la amistad, dentro y fuera del terreno de juego.
Niños no deben vender alcohol
El tema de la violencia en los estadios ha puesto en perspectiva la prohibición de vender bebidas alcohólicas durante los encuentros deportivos.
Pero más allá de eso, es una preocupación latente que sean niños los que vendan en los colosos deportivos.
Es por eso que Fabricio Guillén, juez municipal, manifestó que “lastimosamente nosotros no podemos prohibir que los niños vendan bebidas alcohólicas en las instalaciones deportivas, deben ser las autoridades del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa) y el Ministerio de Seguridad”.
Y es que la regulación para que los menores no estén presentes comercializando estos productos le corresponde a dichos entes del estado, pues el estadio es un lugar al que la Policía Preventiva debe dar vigilancia.
Más allá de los efectos que el alcohol causa en los jóvenes que integran las barras, ha surgido una nueva preocupación: los menores que ofrecen este productos a los aficionados.
En cada partido se puede apreciar a decenas de niños desde ocho años en adelante vendiendo entre las graderías, exponiendo su pequeña integridad.
Algunos lo hacen para ayudar a sus padres, que son propietarios de los negocios ubicados en el estadio, pero un buen porcentaje lo hace como una fuente de ingresos en la que muchas veces son explotados.
Ni el Juzgado de Policía Municipal ni la Ley de Policía y Convivencia Social tienen injerencia alguna para intervenir en este flagelo.
Entonces es el Ihnfa el que debe regular este tipo de trabajos pesados y peligrosos para los menores de edad.
Por ahora lo que se necesita es sacar a los niños de estos trabajos que no son dignos para ellos, pues además están expuestos a ser víctimas de la violencia, esa que es tiempo que desaparezca al menos del deporte.