Estados Unidos
Tal es el caso del teniente Salvador Hernández Arvizu de la policía de Ciudad Juárez, una importante ciudad fronteriza ubicada frente a El Paso, Texas.
Hernández, cuyo nombre figuraba en una lista negra de los narcotraficantes, se convirtió en uno de los protagonistas de la violencia en febrero de 2008 al ser alcanzado por dos disparos mientras paseaba junto a su familia en una plaza céntrica.
La página de internet de noticias locales Lapolaka.com calificó el hecho como el "enésimo atentado criminal".
Y aunque el teniente fue internado en un centro médico "custodiado por decenas de agentes armados", su tranquilidad duró poco.
El diario Los Angeles Times informó el miércoles que Hernández abandonó el hospital pese a sus heridas y cruzó la frontera a El Paso, donde presentó una planilla de asilo político ante las autoridades migratorias estadounidenses y fue inmediatamente llevado a un centro de detención para migrantes.
Jorge Luis Aguirre
Al caso del policía se suma la historia del mismo cronista que relató el atentado, el periodista mexicano Jorge Luis Aguirre.
El fundador de Lapolaka.com dijo a BBC Mundo en una entrevista telefónica que también se ha visto obligado a cruzar la frontera hacia El Paso para ponerse a salvo de la violencia.
"Preguntó mi nombre y me dijo que 'tu eres el que sigue, hijo de tu chingada madre'. Eso fue lo que me dijo y colgó", así recuerda Aguirre la llamada telefónica anónima que lo impulsó a exiliarse en El Paso.
La amenaza ocurrió en noviembre de 2008, cuando se dirigía hacia el velorio del periodista Armando "Choco" Rodríguez de El Diario de Juárez, quien acababa de ser asesinado a tiros.
"Me regresé con rumbo a mi casa, pero no llegué a la casa. Dejé la troca (camioneta) en un mall (centro comercial), en un estacionamiento público, y me fui a pie y le hablé a mi esposa para que me recogiera en otro vehículo y me trajera a mis hijos y nos fuéramos a El Paso directamente", agregó.
Vida en El Paso
El periodista de 51 años de edad, junto a su esposa y sus tres hijos, actualmente vive en El Paso con una visa temporal de un año que había tramitado anteriormente para cumplir con su labor informativa de ambos lados de la frontera.
Sin embargo otro colega del ramo, Emilio Gutiérrez, de El Diario de Chihuahua, no tuvo tanta suerte.
En 2008 cruzó la frontera hacia El Paso y pidió asilo político tras haber escrito una serie de artículos que criticaban la actuación del
Ejército mexicano en la lucha antidrogas
Estuvo recluido en un centro de detención para migrantes durante siete meses hasta que lo soltaron para que pudiera seguir tramitando su solicitud de asilo.
Para Aguirre, quien también ha denunciado amenazas de un funcionario del gobierno de Chihuahua por críticas a la actuación de la procuraduría en ese estado, inclusive la cárcel sería mejor que volver a México.
"No, pues siete meses en la cárcel desde luego porque ahí está la vida en juego. Pero de todos modos quiero ver otras posibilidades", señaló a BBC Mundo.
Más asilo para mexicanos
El Servicio de Inmigración y Ciudadanía de EE.UU. (USCIS, según sus siglas en inglés) informó que si bien la cifra es pequeña en relación al total de casos que maneja el gobierno, el número de mexicanos que recibieron asilo político se incrementó de 179 en 2007 a 312 en 2008.
"Ha habido un incremento marcado de mexicanos que han estado buscando asilo", señaló a BBC Mundo la portavoz de USCIS, Ana Santiago.
"En lo que va de este año se han aprobado 90 solicitudes. Eso significa que se espera que se superen los números del año pasado si continúa este ritmo", agregó.
Los ajustes de cuentas entre narcotraficantes cobraron al menos 6.300 vidas en México en 2008 y todo indica que este año se mantendrá el mismo ritmo de muertes violentas.
Desde el comienzo de 2009 ya suman más de 350 las víctimas de asesinatos en Ciudad Juárez. El presidente mexicano Felipe Calderón atribuye la actual espiral de violencia en todo el país a un cambio en el "modelo de negocios" del narcotráfico y a una confrontación "muy clara" entre los cárteles de la droga de Juárez y Sinaloa.
"Yo creo que la violencia se va a poner peor. Voy a agotar los términos de mi visa y voy a ver qué hago. En última instancia voy a pedir el asilo", señaló Aguirre.