Honduras
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Frecuentemente, esta secta busca nuevas formas para prometer milagros a una población desesperada
Tegucigalpa. El precio de un milagro en la iglesia de Vida Nueva dependerá de lo que el cliente pueda ofrendar en lo que parece ser la “subasta de la fe”.
También dependerá de lo que el creyente quiera alcanzar. No se puede pedir una casa con una ofrenda o diezmo de 100 lempiras, se enseña.
Amparada en textos del Antiguo Testamento, ellos cada día encuentran formas para explotar la religiosidad y las necesidades de la personas.
En noviembre del año pasado, el pastor Cícero Antonio da Silva pedía a la gente que hiciera sus peticiones y las introdujeran en un sobre acompañadas con una ofrenda. La promesa que hacía era que él, personalmente, a mediados de diciembre, llevaría esas demandas a los Siete Montes Santos de Israel, sin embargo, Migración no registró ninguna salida a las mencionadas cumbres santas.
El expediente PE-13112007-1626 que Migración posee sobre Da Silva apenas cuenta con algunos movimientos que la esposa del predicador realizó en 2008 por diferentes países de Centro y Sudamérica.
Como el artilugio de los Siete Montes Sagrados terminó, para enero y febrero de este año crearon otra forma de manipular a las personas.
La novedad planteada era pasar por el camino de la prosperidad, que no era otra cosa más que caminar por una alfombra roja de un metro de ancho por unos siete de largo, llevando escrito los milagros deseados.
Pero como los prodigios no son gratis, el pastor hondureño Miguel Ernesto Rodríguez Obando, que manejaba la sucursal de la iglesia de Vida Nueva en el barrio La Plazuela, tiró una docena de sobres en medio de la alfombra. Después, con un acento brasileño, pidió a la gente que pudiera dar una ofrenda de mil lempiras que pasara por la alfombra y recogiera su sobre.
Dos humildes personas iniciaron su recorrido, tomaron un sobre y al llegar al otro extremo de la alfombra el predicador los ungió con “aceite santo”. Luego el pastor preguntó ¿quién puede dar una ofrenda de 500 lempiras?, y así sucesivamente iba pidiendo dinero hasta caer a la “módica” cantidad de 50 lempiras.
Explicó que todo el que pasó por el camino de la prosperidad y se comprometió con dinero, tendría que volver el siguiente lunes a pasar nuevamente por la alfombra, depositar ahí el dinero y recibir un nuevo sobre. La persona que quiera un milagro debe hacer cadena o sea pasar este camino, durante siete lunes, aclaró Rodríguez.
Subasta de la fe
Para marzo, la estrategia cambió, ahora la promoción es recibir tantas bendiciones pasando por el “santuario de los milagros”, que no es más que otra cosa que una especie de telón transparente colocado en el escenario. “Saben por qué ando esta especie de bolsa sobre mi pecho”, preguntó hace dos domingos el pastor Ander Silva a la exasperada multitud congregada en el antiguo cine Hispano.
Para explicar leyó el pasaje bíblico: “Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral de la justicia sobre su corazón cuando entre en el santuario”. Para imitar lo de Aarón, el pastor pidió a la gente primero hacer un pacto como el que hizo Jacob quien, según el libro del Génesis después de dormir se levantó una mañana y tomó la piedra que había puesto de cabecera y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella. Luego Jacob hizo un pacto donde destaca que por el acompañamiento del Señor él se comprometía que de todo lo que recibiere apartaría el diezmo para Dios.
Tras destacar la fidelidad de Jacob con su voto de diezmita, y las bendiciones recibidas, Silva derramó aceite sobre una piedra redonda que había colocado en una mesa y pidió a la gente que pasara a tocar la piedra e hiciera un pacto con el creador.
Explicó que quienes ya hicieron el acuerdo, tras tocar la piedra, tienen que diezmar y ofrendar para recibir los favores del Señor cuando pasen por el santuario de los milagros.
“Usted no puede venir a Dios con un corazón vacío, usted no puede venir sin fe, usted tiene que agarrar su sobre y hacer un pacto de fe (o sea de dinero) y los “obreros” irán apuntando su nombre”, manifestó. Sostuvo que todos los días él entrará al santuario, llevando en su pecho el pectoral con el nombre de cada persona que estuvo dispuesta a probar su fe, “y voy a clamar para que Dios escuche sus súplicas”, afirmó.
Dejó claro que para que Dios escuche las peticiones, las ofrendas o el voto de fe deben ser justos. Después de las explicaciones, Silva entró al denominado santuario, dobló sus rodillas y dio varios golpes con un objeto que dijo era el martillo de la justicia. Luego comenzó una oración pidiendo ver el poder y la majestad de Dios, cuando la gente que se comprometió entre al santuario el próximo 15 de marzo.
“Quién quiere hacer su voto con cinco mil lempiras o más, venga y agarre su sobre y usted los va a traer el día 15 de marzo y con él va a entrar al santuario a depositarlo. ¿Quién va hacer su voto por cuatro mil lempiras?, recuerden que lo que uno necesita puede ser mucho más que eso”.
“Pase adelante, usted que va dar su voto con tres mil, usted lo está haciendo por su casa, por su matrimonio, por su carro. ¿Quién lo hará con dos mil lempiras?”, siguió insistiendo Silva, mientras la gente se empujaba para ir a recoger su sobre y apuntar su nombre. “Después de pasar por este santuario Dios rápidamente le estará respondiendo, no va a tardar en responderle”, les aseguró.
“Venga y haga su voto de fe. ¿Quién quiere hacer su voto con mil lempiras?, venga y agarre su sobre. Que nadie agarre los sobres para después serle infiel a Dios”, pidió.
“Inscriba su nombre para colocarlo en el pectoral. ¿Quién quiere hacerlo con 500 lempiras?, para salir de la miseria, de su sufrimiento, venga adelante”, invitó Silva, ya con un tono de agotamiento.
Algo que siempre se repite en esta iglesia, es que todo aquello que realizan para obtener dinero es reforzado con un testimonio de gente muy humilde que asegura que ya pasó la experiencia y obtuvieron lo que pidieron. Hay personas que, supuestamente en forma voluntaria aparecen en el escenario afirmando que gracias a estas técnicas de la iglesia, sus hijos salieron del alcoholismo, otras aseguran que lograron vender artículos de los cuales no podían deshacerse.
¿Cuál es tu ofrenda?, pregunta Edir Macedo
Todas las ediciones del periódico “Noticias Populares” que lanza quincenal o semanalmente la iglesia de Vida Nueva inician con una reflexión de su líder y obispo Edir Macedo. En la edición del 8 de febrero se publica un artículo del cuestionado religioso con el titular “Cuál es tu ofrenda”, donde escribe: “su vida, amigo mío, no depende de la iglesia ni del pastor, sino de la ofrenda que usted presenta a Dios”. La ofrenda tiene un valor infinitamente mayor que la cantidad que representa, dice el obispo, más adelante, en el artículo. Enseñan que la miseria y las enfermedades pueden ser reprendidas con lo que ellos llaman oración fuerte.
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