Honduras
El presidente Barack Obama y su esposa Michelle, a cincuenta días en Washington, ya han establecido una costumbre: los miércoles es noche de fiesta en la Casa Blanca.
“Esta casa es muy grande y a veces nos sentimos solos”, bromeó el gobernante cuando se le preguntó sobre los eventos que se están llevando a cabo en la residencia presidencial.
“Es duro para mí manejarme allí afuera, por lo que he decidido traer el mundo hasta mí”.
Así, bajo la atenta mirada de los retratos de George y Martha Washington, las blancas columnas del hogar más emblemático de EE UU retumbaron al son de Signed, sealed, deliver, I’m yours, de Steve Wonder, cuando se le dio una fiesta al cantante tras concederle el premio Gershwin.
La canción fue además tema de campaña de Obama.
La fiesta, por supuesto, se hizo en miércoles.
Otro miércoles, una semana antes, con la excusa de la celebración del mes de la historia afroamericana, el grupo Sweet Honey in the Rock hizo vibrar con sus canciones acapella a cerca de 200 escolares llegados de todos los lugares de la ciudad.
”Nosotros solo somos inquilinos temporales”, declaró el Presidente.
“Este lugar pertenece al pueblo americano y queremos asegurarnos de que todo el mundo entienda que nuestras puertas están abiertas”.