Honduras
Los 24 días de cautiverio que vivió Elmer Reynieri Motiño Pavón, de 25 años, en poder de una banda de secuestradores tuvieron un final feliz.
Él fue liberado la madrugada de ayer en una operación combinada de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y el Comando de Operaciones Especiales “Cobra” en el sector de El Carrizal, entre la aldea de Cofradía y la montaña de La Tigra, en el Distrito Central.
En el acto, los policías capturaron a uno de los presuntos plagiarios que responde al nombre de Valentín Santos Membreño, 44 años, residente en la colonia San José de La Vega de Comayagüela, mientras que otro burló el cerco policial y huyó por unos matorrales en medio de un cruce de fuego con los policías.
El muchacho permaneció en una casa de bahareque ubicada en una zona boscosa de difícil acceso para carros sencillos, a unos 30 kilómetros al norte de la capital, de donde fue rescatado ayer por la Policía.
Con picaduras de zancudos en todo el cuerpo y sin poder recuperarse del nerviosismo fue trasladado a la capital en una patrulla de la DNIC con su rostro cubierto con un gorro pasamontañas y un chaleco antibalas para entregárselo a sus familiares que aguardaban desesperados.
Un pariente confió que pagaron rescate a cambió de la liberación de Motiño Pavón, pero no especificó la cantidad ni el sitio de la entrega.
Largo cautiverio y rescate
La pesadilla de Motiño Pavón comenzó el martes 24 de febrero a las 5:30 de la mañana luego que cuatro inadaptados sociales que cubrían sus rostros con gorros pasamontañas y armados con pistolas lo interceptaron en la cuesta de la Residencial Centroamérica, de donde lo bajaron de una camioneta Mitsubishi verde con placas PP-13817 y se lo llevaron con rumbo desconocido.
De inmediato equipos del Grupo de Operaciones Antisecuestros (Geas) de la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación (DNSEI) iniciaron las averiguaciones del rigor, pero no lograron dar con el paradero de los delincuentes quienes, según se supo, exigían el pago de un rescate millonario.
Aparentemente, el negociador de la familia logró llegar a un acuerdo con los facinerosos, por lo que la medianoche del jueves entregaron una suma no cuantificada de dinero a cambio de la liberación de Motiño Pavón.
Sin embargo, la DNIC recibió información sobre movimientos sospechosos de personas en la zona montañosa de El Carrizal, por lo que se movilizó un equipo del Departamento de Localización y Capturas a realizar un trabajo de inteligencia y tras verificar lo que ocurría procedieron a ejecutar la operación con apoyo de los cobras, informó el inspector Marvin Flores.
Al filo de las 3:00 de la madrugada de ayer los policías ingresaron a la humilde vivienda y lograron rescatar sano y salvo a Motiño Pavón.
En el acto aprehendieron a Membreño, mientras que otro compinche que le acompañaba se dio a la fuga disparándoles a los policías y se cree que iba herido.
Especialistas en escenas del crimen de la DNIC realizaron una inspección en la casa en busca de evidencias importantes que servirán para documentar el caso en los tribunales de justicia, luego el liberado y el secuestrador fueron trasladados a las instalaciones de la DNIC.
El oficial expresó que “gracias a la acción policial y a la información que nosotros logramos obtener con anticipación y al trabajo de inteligencia que se realizó logramos liberar sano y salvo al joven Elmer Reynieri Motiño Pavón”.
Dramático reencuentro
Con abrazos y besos fue recibido Elmer Reynieri por su progenitor José Salomé Motiño y una hermana tras encontrarse en el trayecto de la aldea de Cofradía a la capital, en donde los equipos de la DNIC detuvieron la marcha por un momento para el feliz reencuentro.
En medio de un fuerte abrazo con su vástago, el señor Motiño le dio gracias a Dios y a la Policía por haberle devuelto a su hijo sano y salvo.
“Nunca perdí la fe de que mi hijo regresaría sano y salvo, aunque siempre llega la duda, por tanto día sin saber nada, porque nunca lo pasaron para que nosotros nos comunicáramos con él”, expresó.
Agregó que las oraciones de mis hermanos en Cristo ayudaron para el bien de nosotros y de él.
Sin ocultar la felicidad en su rostro don José Salomé reiteró que gracias a Dios terminó el problema y que “cuando yo supe la noticia le di gloria a Dios porque solo Él puede hacer las obras”.
Por su parte, Elmer Reynieri expresó que “gracias a Dios volví a ver a mi padre, que es lo que más quería en este mundo”.
Mientras tanto, Miriam Janeth Motiño, hermana del liberado, manifestó que el sufrimiento de la familia en estos casos es difícil de explicar, porque “son días que no se duerme, porque nunca se sabe lo que va a pasar, solo esperando en Dios”.
Afirmó que se enteraron de la liberación de su pariente a las 3:00 de la mañana que la Policía les llamó por teléfono para informarles que lo había encontrado sano y salvo en una montaña.
Alabó la labor de la DNIC en la liberación de Elmer Reynieri y que aunque pagaron el rescate cree que actuó de manera eficiente.
Confió que la última comunicación con los secuestradores la tuvieron a las 10:00 de la noche y que horas después se les entregó una cantidad de dinero que desconoce, porque fue otro hermano el que manejó la situación.
Tras la pista de sospechosos
Se constató que tanto equipos de la DNIC como del Geas andaban ayer tras la pista de los demás implicados en el plagio de Motiño Pavón con el fin de darles captura y ponerlos a la orden de los tribunales de justicia para que paguen con cárcel su delito.
Una fuente confió que en las próximas horas se podría asestar otro duro golpe a estas bandas de secuestradores.
“No me canso de darle gracias a Dios”
“Yo solo puedo decir gracias a Dios y a la DNIC por haberme rescatado; la verdad es que ahorita las palabras no me sobran, porque todavía estoy nervioso”, expresó Motiño Pavón minutos después de haber sido rescatado por la Policía.
La víctima de los secuestradores relató la pesadilla que le tocó vivir durante los días de cautiverio, aunque aseguró que los captores no lo trataron mal físicamente.
Aseguró: “estuve vendado todo el tiempo y, ellos (los plagiarios) no me trataron mal, no tuve ni una agresión física y yo solo esperaba que Dios me ayudara a salir de acá”
Relató que la alimentación que le daban sus captores eran sopas instantáneas y, a veces pollo, aunque a veces él perdía el apetito. “Me daban de comer una vez al día, lo que pasa es que yo casi no comía, lo hacía un día sí y un día no”, prosiguió.
Comentó que para llegar al lugar lo llevaron en un vehículo y que antes de llegar se bajaron y lo pusieron a caminar unos 15 minutos.
Delmer Reynieri no se cansó de dar “gracias a Dios, gracias a la Policía; la verdad es que solo me queda agradecerles por el resto de mi vida y también a mi familia”.
Sobre las picaduras de plaga que se observan en sus brazos confirmó que “los primeros días me llevaban a un lugar alejado de la casa, que era donde me tenían y allí me picaron los zancudos”.
Perfil:
Nombre: Elmer Reynieri Membreño
Edad: 25 años.
Domicilio: Residencial
Centroamérica
Revisión médica
Se confirmó que el joven Elmer Reynieri Motiño fue llevado por sus familiares a una clínica privada para ser evaluado por los médicos.