Honduras
Tres accidentes viales ocurridos ayer en distintos sectores del país dejaron el saldo trágico de un muerto y más de 25 heridos, algunos de gravedad.
El percance más fuerte se registró en horas de la tarde en el tramo carretero que conduce a Teupasenti, El Paraíso, donde falleció el jornalero Martín Ávila, de 52 años, originario de Reitoca, Francisco Morazán, mientras que ocho acompañantes resultaron lesionados y fueron atendidos en el hospital Gabriela Alvarado de Danlí.
También en la carretera que conduce al municipio de Gualaco, Olancho, el aparatoso encontronazo de una pesada rastra y un pick up reportó 15 lesionados, entre ellos, cuatro niños y un anciano, quienes lograron sobrevivir de milagro y reciben asistencia médica en el hospital San Francisco de Juticalpa.
Tragedia en El Paraíso
El señor Martín Ávila no logró cumplir su sueño de reunirse con sus hijos y demás familiares en Reitoca para compartir el dinero ganado en las fincas de café de este departamento.
La muerte lo sorprendió en la carretera, justamente cuando emprendía el viaje de regreso a su casa junto a otros jornaleros, parientes entre sí.
Obligado por la pobreza y la falta de empleo en su pueblo natal, él había viajado junto a varios compañeros a las montañas de Teupasenti, en el límite con el departamento de Olancho, con el fin de ganar dinero cortando café.
Habían trabajado varias semanas y ayer se disponían a volver a su casa, pero el carro en que viajaban volcó tras explotarle una llanta, por lo que él recibió severos golpes que le provocaron la muerte al instante.
Otros nuevo sureños que viajaban junto a Martín resultaron heridos y fueron llevados al hospital Gabriela Alvarado, donde ayer eran atendidos por los médicos y, según se conoció, el estado de algunos es crítico.
Debido al estado de gravedad, los galenos enviaron a la capital a Santos Adán Flores Merlo, quien presenta lesiones severas.
Marcilio Cerrato, conductor del pick up, explicó que los cortadores de café lo contrataron para que hiciera el viaje hasta el empalme de la carretera Tegucigalpa, donde tomarían un autobús colectivo.
Sin embargo, unos cuatro kilómetros antes de llegar se reventó una llanta delantera y el carro se volcó, quedando de costado sobre el pavimento.
Percance en Olancho
Una pesada rastra estuvo a punto de ocasionar una tragedia con saldos lamentables al colisionar con un pick up repleto de personas en el tramo carretero que une a los municipios de San Francisco de la Paz y Gualaco, donde se reportaron 15 heridos.
Según lo relatado por sobrevivientes a EL HERALDO, los heridos, entre ellos hombres, mujeres, ancianos y niños, son parientes entre sí y se conducían en un vehículo Toyota, de paila, cabina sencilla, 4 X 4, conducido por su propietario Estanislao de Jesús Antúnez Funez, de 35 años.
Aseguran que la pesada rastra les quito el derecho de vía, por lo que el automóvil repleto de personas cayó en una hondonada, pero de milagro nadie murió.
Los afectados fueron auxiliados por particulares y conducidos al hospital San Francisco de Juticalpa, donde reciben atención médica.
Los heridos más graves son la señora Francisca Antúnez y su hija Luisa María Cardona, de 8 años, por lo que fueron remitidas al hospital Escuela de la capital.
Dos heridos en choque
El choque de una volqueta y una camioneta Mitsubishi Montero color blanco, con placas PBR-8575, dejó dos heridos de nombre Jorge Rodríguez, de 42 años y Sandra Yadira Zúñiga, de 36, quienes viajaban con procedencia de Talanga, Francisco Morazán, a la Penitenciaría Nacional de Támara.
El percance sucedió a las 9:30 de la mañana en el desvío al reclusorio debido a una mala maniobra de Rodríguez, conductor del auto pequeño.
Las claves
Fallas. El accidente de El Paraíso se produjo a raíz del estallido de una llanta del carro que transportaba a obreros.
Imprudencia. Los accidentes ocurridos en el desvío a Támara y el del tramo carretero que conduce a Gualaco, Olancho, se debieron a la imprudencia de los conductores.