Honduras
Más de doce mil voces corearon al unísono “¡Chente, Chente!” cuando Vicente Fernández salió al escenario con su impresionante traje de charro.
Esto fue solo parte del entusiasmo que los catrachos mostraron ante el artista mexicano en su único y apoteósico concierto realizado la noche del miércoles en Tegucigalpa.
El evento fue patrocinado por diario EL HERALDO.
El rey de la música ranchera fue recibido en medio de aplausos y vivas de miles de hondureños que llegaron a la capital de diferentes puntos del país para disfrutar del esperado concierto que se realizó en el estadio Chochi Sosa.
El ídolo mexicano dejó escuchar toda la potencia de su voz ante sus fanáticos catrachos, que no pararon de aplaudirlo.
“Chente”, presentó un show de primera, acompañado de 15 mariachis, que en vivo interpretaron sus grandes éxitos. “Buenas noches, Tegucigalpa, hoy les voy a cantar, hasta que desquiten todo lo que pagaron por entrar aquí”, estas palabras de Fernández fueron suficientes para levantar los ánimos de los asistentes que de principio a fin corearon sus canciones.
La velada comenzó minutos antes de la diez de la noche, y arrancó con el tema “Juan Charrasqueado”.
Vicente deleitó al publico con los clásicos “Por tu maldito amor”, “Me voy a quitar de en medio” y “Aunque me duela el alma”. Muchas de la parejas ahí presentes al escuchar estos temas se abrazaban y se las dedicaban entre sí.
Como ya es costumbre en sus conciertos, “Chente” entre presentación y presentación, no le faltó su botella de tequila, la cual alzó en alto para brindar junto a su público catracho.
Llegó el momento de cantar el tema “Estos celos”, en varias ocasiones Vicente dejó que los presentes en el Chochi Sosa lo acompañaran en esta canción, que actualmente se encuentra en los primeros lugares de popularidad de la radios capitalinas.
La emoción de los hondureños se prendió cuando el artista mexicano junto a su mariachi interpretó la popular canción “El chofer”.
Enseguida vino una dedicatoria especial para todas la mujeres que estaban en el estadio y qué mejor forma que hacerla al compás de “Mujeres divinas”.
El concierto llegó a su fin con los temas que lo han consagrado como el ídolo de la música ranchera, “El rey” y “Volver volver”.
“¡Ojala y Dios me permita regresar una próxima vez a Honduras!”, fueron las palabras de despedida de Vicente Fernández, en medio de la ovación de los catrachos.