Trinidad y Tobago
Cuando llegué a la cancha no lo podía creer. Si bien es cierto que aquí no para de llover, jamás pensé que me encontraría con esto.
El Hasely Crawford se pone rebelde, nos echa malas miradas y de inmediato intenta asustarnos.
El doctor Rueda dice que: “La valoraremos bien, ha mejorado un poco desde la última vez. No es la ideal, pero no nos imposibilitará hacer un buen fútbol” ya podemos respirar mejor.
De inmediato y antes de marcharse asegura: “Quizás ellos no necesitan tanto la cancha como nosotros que ponemos el balón contra el piso”.
Pero no nos pongamos barreras. Dejémonos de excusas y construyamos este sueño. El doctor finaliza diciendo: “La cancha no será una excusa”.