Honduras
La Iglesia Católica lamenta el divisionismo y la manipulación que se está generando en el país.
Juan José Pineda, obispo auxiliar de Tegucigalpa, se encargó de expresar el pesar de la Iglesia en una entrevista que ofreció al telenoticiero TN5.
El líder católico sostuvo que es muy triste que al país se le sigue dividiendo, incluso hasta religiosamente o por razón del peso, porque hay hondureños nutridos y desnutridos.
Pineda se refirió en esos términos cuando se le pidió dar una opinión sobre la intención del presidente, Manuel Zelaya, de poner una cuarta urna en las próximas elecciones generales a fin de consultarle al pueblo si aprueba o no la derogación de la Constitución de la república.
“Queremos hacer un llamado al diálogo, a la concertación, a la cordura, a la socialización de todos estos temas... Los que nos gobiernan y los que nos quieren gobernar no se deben olvidar de que estamos en un país que tiene hambre, que no tiene empleo, con una pésima educación y sin seguro y sin salud”.
Entonces, afirmó, dedicar las fuerzas políticas y privadas en torno a la cuarta urna, y con incapacidad de diálogo y concertación, “nos preocupa mucho”.
Cuarta urna
Se le preguntó cómo percibe la Iglesia Católica la intención de poner una cuarta urna y respondió “que a la iglesia católica no le corresponde expresarse en torno a que si la cuarta urna es legal o ilegal. Lo que nos preocupa es que no ha habido un discurso unitario”.
Lo anterior significa, explicó, que cuando se nos habla por primera vez de la cuarta urna se crea una idea tan vaga que crea discusiones estériles en el país.
Luego recordó como se usó una cadena nacional para ampliar el contenido de la justificación para la cuarta urna.
“Hoy escuchamos una justificación sacando de dudas el hecho de la continuidad, entonces no ha habido unidad en el discurso y eso ha generado muchísima inestabilidad en el país”.
Lo triste de la situación
La discusión sobre la cuarta urna ha revelado además una situación triste, calificó Pineda.
Él se refiere al hecho de que los tres poderes del estado “son incapaces de sentarse en la misma mesa para dialogar”.
Tampoco los candidatos presidenciales son capaces de sentarse con los poderes del estado.
Incluso la empresa privada tampoco es capaz de lograr un discurso unitario. “Entonces, cuando no hay un discurso unitario, un reino dividido no puede subsistir y yo creo que esto es preocupante”, lamentó.
Analizó el papel de las Fuerzas Armadas como una de las instituciones que durante los últimos años se han ganado a pulso, con esfuerzo y dedicación la credibilidad de la sociedad. “No creo que ellos estén dispuestos a perder ese lugar”.
Por otro lado lamentó la decisión de la Secretaría de Seguridad que avaló la decisión del presidente Zelaya de hacer una consulta popular el último domingo de junio. “Las instituciones encargadas de la seguridad no pueden decantarse políticamente, deben reflexionar y pensar que una institución que no es para todos los hondureños, es una institución que sigue ganando desconfianza”, señaló.
No a las manipulaciones
El obispo aconsejó cuidar las formas institucionales de escuchar al pueblo hondureño, porque hoy día muchos hablan en nombre de Honduras buscando beneficios, “entonces escuchar a Honduras ha sido una cosa tan pagada, tan vendida que ya dudamos”.
Señaló que al pueblo se le debe respetar. No se le debe manipular en sus manifestaciones, porque esas no son bases de la democracia.
“Entonces si quieren escucharnos, estamos dispuestos a hacerlo, pero por favor respeten la opinión del pueblo hondureño, no compren ni vendan la conciencia de ningún hondureño ni de ninguna colectividad, déjennos expresarnos con libertad”.
Reflexionó que cuando a los hondureños se les manipula desde el mundo de la política o del gobierno se pierde la confianza en todo el sistema.
En definitiva, concluyó, de llegarse a presentar la posibilidad de derogar la Constitución, se debe analizar si esas acciones son legales o no.
“En ese sentido, nosotros vamos a apoyar lo que sea legal y lo que sea constitucional”, advirtió.
Las peticiones
Diálogo. La Iglesia Católica aboga porque todos los sectores se sienten a dialogar sobre los principales temas y problemas que abaten al país en la actualidad.
Paz. También solicita evitar las confrontaciones, que a parte de ser estériles solo laceran las bases de la paz que históricamente han sostenido a Honduras.
Legal. La Iglesia solicitó que se analice si la intención de una cuarta urna es legal o no, si es constitucional o no, pues ellos apoyarán lo que esté en el marco de la ley.