Honduras
Con el objetivo de disminuir la incidencia delincuencial en la ciudad, la Policía Nacional ha decidido capacitar a 20 elementos.
El proyecto es llevado a cabo por la Secretaría de Seguridad y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).
Las capacitaciones son dirigidas por un grupo de elementos policiales que fueron instruidos hace unos meses en la ciudad de Sao Paulo, Brasil, sobre Policía Comunitaria según el modelo japonés Koban.
El programa
El proyecto promulga la filosofía de seguridad comunitaria practicada bajo el concepto de Koban, que se refiere a las estaciones policiales comunitarias de Japón.
Dentro de un Koban, un grupo de tres policías atiende directamente a una comunidad en un perímetro de 2.2 kilómetros, con el fin de acrecentar la interacción entre la policía y la comunidad.
El subcomisario de Policía, David Leonardo Ortega, miembro del primer grupo capacitado en Sao Paulo, comentó que actualmente se están capacitando más de 40 policías, 20 en Tegucigalpa y 20 en San Pedro Sula.
“Esperamos ver cómo podemos integrar la policía con la comunidad a través de un proceso de patrullaje comunitario”, declaró Ortega.
Mediante el proceso, se pretende que la policía tenga bajo control una comunidad específica, de tal forma que pueda conocer sus problemas y soluciones.
Ortega agregó que una vez el agente policial sea integrado a su Koban, este será auditado socialmente por la misma comunidad que atiende.
“La gente va a ver lo que se está haciendo porque también va a participar; es algo que va ganar la confianza de las comunidades”, expresó.
Este proyecto que involucra la comunidad se hace con el objetivo de contribuir a la prevención de la delincuencia en el país.
El programa se ejecuta en áreas pilotos como la colonia Flor del Campo.
Reconocimiento
Con este programa, Honduras será el primer país a nivel centroamericano en recibir este tipo de ayuda por parte del gobierno de Japón.
La Policía Comunitaria de Brasil desde hace nueve años ha puesto en práctica este modelo oriental.
Los elementos hondureños que recibieron la capacitación aseguran que la experiencia es única y que ha dado buenos resultados en los países extranjeros, por lo que esperan que en Honduras tenga el mismo éxito.
Otro de los propósitos es extender de manera conjunta asistencia técnica a países en desarrollo y contribuir a la mejora de su progreso económico y social a través de la combinación efectiva de recurso financiero, tecnológico y humano.