Honduras
El polémico decreto aprobado por el Congreso Nacional que prohíbe la venta y uso de la "píldora del día después" fue bien recibido por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez.
El cardenal aseguró que la pastilla fue creada con la intención de que “sirva para abortar” y reprobó las declaraciones de algunos médicos que hablaban de anticoncepción de emergencia, lo que considera es utilizado para “ocultar un crimen”.
“Si irresponsablemente transmiten la vida, al menos deben ser responsables de protegerla” añadió.
Rodríguez apuntó que “la mayoría de los diputados han tomado conciencia de que la píldora es abortiva” y los felicitó por ser “valientes” en apoyar la disposición que defiende el derecho a la vida.
El oponerse al aborto “no es una cosa de la iglesia o religión, es de humanidad. El aborto es un crimen” dijo indignado.
“Ojala que reflexionemos en Semana Santa en la muerte de Cristo y que no podemos matar inocentes. Espero que nos unamos y podamos ir en la defensa de la vida”, reflexionó Rodríguez.
Las industrias farmacéuticas son llamadas a promover la vida y "los mandamientos de Dios ordenan no matar", enfatizó.
Pro y contra
Mario Noé Villafranca, director del Colegio Médico Hondureño , dijo esta mañana en declaraciones a radio América que la píldora del día después, “es microabortiva”.
Por su parte el reconocido galeno Arturo “Tuki” Bendaña dijo en San Pedro Sula que el medicamento no es abortivo.
Protestas
La Red de Mujeres Jóvenes de Honduras protestó en los bajos del Congreso Nacional por la prohibición de la pastilla del día después que es considerada abortiva por los parlamentarios.
Las mujeres exigieron el derecho a elegir sobre sus cuerpos.
Oposición
Grupos organizados de la sociedad Civil, Ong’s y la misma iglesia Católica se opusieron a la comercialización de la píldora en Honduras por considerarla abortiva.
El Comité Pro-Vida también denunció que la píldora del día siguiente tiene un efecto abortivo.