Honduras
Marcela Perdomo es una joven antropóloga hondureña que tiene a su espaldas los predios de las grandes universidades francesas y en frente toda la riqueza de la población garífuna.
Con dos maestrías, una en antropología social y etnología en el EHESS (Escuela de Altos Estudios en Ciencia Sociales) de París y otra en estudios de sociedades latinoamericanas con mención en antropología en el IHEAL (Instituto de Altos Estudios de América Latina) de Universidad La Sorbona de París, actualmente trabaja para obtener su título de doctorado.
Antropología
“No solo en Honduras si no a nivel mundial la antropología es una ciencia poco conocida y se confunde erróneamente con la sociología o con la historia, en nuestro país lastimosamente ni siquiera existe la carrera”, aseguró Perdomo.
La científica ha empezado a trabajar en el estudio del ritual “dügü” de los garífunas de Honduras en la comunidad de Triunfo de la Cruz, Atlántida, dándole seguimiento a los estudios que ha hecho a lo largo de sus años de formación académica.
“Si bien se podría decir que los garífunas de Honduras son el grupo étnico más conocido a nivel nacional, este conocimiento no deja de ser algo superficial, destinado muchas veces a promover una imagen folclórica de esta sociedad en el mercado turístico del país”, manifestó la antropóloga.
Ritual
Sobre el porqué centrarse específicamente en un ritual, argumentó que cada año, principalmente durante julio y agosto, los garífunas de Honduras le dan forma a lo que ellos llaman el “dügü”, una ceremonia ritual celebrada con el fin de cesar el infortunio provocado por la inferencia de los ancestros gubida: los espíritus de los parientes difuntos.
Pero además de aplacar a los ancestros molestos por el comportamiento de sus descendientes, la ceremonia también se focaliza en presentar la escena de un evento perteneciente a un período fundamental de la historia de esta sociedad afro-amerindia: la llegada de los primeros garífunas al istmo centroamericano desde su primera tierra natal, la isla de San Vicente.
Durante días y noches interminables, familias enteras se reúnen para rendirles homenaje a sus ancestros ofendidos en el espacio sagrado del dabuyaba, el templo del culto.
Academia
“Dado el hecho que la antropología social como carrera no existe aún en nuestro país, mi primer objetivo sería el poder colaborar con la apertura de esta, desarrollando a la vez mi papel como docente. De esta manera, sería un honor para mí transmitir mi conocimiento a la primera generación de antropólogos hondureños. Por otra parte, me dedicaré a la investigación científica de otros grupos étnicos de nuestro país, con el objetivo de enriquecer lo que más tarde podría llamarse la antropología hondureña”, dijo la entrevistada.
“Una vez que la antropología de nuestro país llegue a florecer en el campo académico, esta podría tener más adelante una influencia importante en el respeto y la protección del legado cultural de nuestros grupos indígenas en el contexto político y social de nuestra nación”, concluyó Perdomo.
La antropóloga tiene pronosticado salir de su doctorado para el 2012, pero adelantó que se darán a conocer algunos avances de sus investigaciones.
Contacto
A pesar del entusiasmo para realizar los estudios en la cultura garífuna el apoyo no ha sido tan grande. Mayor información en: perdomomarce@yahoo.fr