Honduras
Esos guantes que llevan su nombre se ponen calientes de la noche a la mañana; su familia es la que más sufre las embestidas de esa masa de fanáticos que, hoy más que nunca, tiene derecho a voz en el mundo del fútbol nacional.
“Al día siguiente del juego ante Trinidad molestaban como nunca a mis hijos en la escuela, les decían que ‘por culpa de tu papá perdimos’... y eso es lo que más me indignaba como padre”.
Noel Valladares sabe que entre un error suyo y la portería apenas hay un pequeño suspiro que se convierte en llanto.
Y tras el disparo de Ataullah Guerra a pocos segundos del último pitazo en el Hasely Crawford de Puerto Príncipe, no hubo tiempo para reaccionar; sin merecerlo, Trinidad y Tobago nos empataba un partido jugado bajo una tenaz llovizna en la capital de la isla caribeña y de la boca del ex atajador de Motagua sale uno de los argumentos que pocos conocían.
Esta es su versión de los hechos, contada en la emisión nocturna de la emisora HRN: “Después del gol le reclamé a Osman Chávez porque fue él quien invadió el terreno de Samuel Caballero cuando vino el centro de la banda... como Osman dejó desprotegida su zona, Bonieck García tuvo que ir a tapar el centro, dejando solo al delantero de Trinidad, por eso es que Bonieck llega tarde y, aparte, roza la pelota.
Como había estado lloviendo, la pelota estaba mojada y cuando yo digo a atajarla se me resbala y se me introduce a la meta. Son cosas que no se ven en la pantalla del televisor”, asegura.
Se viene la venganza, dulce venganza
A Noel se le vino el mundo encima pero, contrario a lo que el denominador común pensaba, Reinaldo Rueda lo salió a respaldar públicamente (“no podemos hablar de errores individuales, fallamos todos”, explicó el DT) y, mejor aún, le otorgó una oportunidad para reivindicarse ante el poderío de los mexicanos.
“Entrar al estadio y escuchar que la gente corea tu nombre es un enorme apoyo para uno como jugador... también es una enorme responsabilidad”, definió el uno.
- Bueno, habría que ver qué le dijeron el jueves los compañeritos de la escuela a tus hijos, ¿no, Noel?
- Sí... ja, ja, ja... la verdad es que más que satisfacción personal, el haber hecho un buen juego ante los mexicanos significó una enorme paz interior porque sabía que mi familia, mis hijos, iban a estar tranquilos y eso no tiene precio.
Un juego que nadie se quiere perder
Tras definir la celebración del camerino como “una alegría mesurada”, el mejor portero de la actualidad del fútbol nacional explicó que ganarle a México fue devolver la credibilidad que el pueblo hondureño empezaba a perder después de un inicio titubeante (0-2 ante Costa Rica en San José y 1-1 ante Trinidad y Tobago en Puerto España).
- Pero en ese mismo partido te lesionaste, Noel.
- Sí, ahora hasta risa me da porque fue un saque rápido que hice con Emilio Izaguirre y ahí sentí un tirón en la zona del aductor, luego se me fue haciendo más fuerte el dolor, pero me sentía seguro de terminar y también tomé mis propias precauciones, como pedirle a Maynor Figueroa que hiciera los saques de banda.
- ¿Y de qué interioridad te acordás de ese juego, Noel?
- Lo que me daba risa es que Nery Castillo llegó queriendo pelear con Wilson Palacios y Wilson ni le paraba bola... ja, ja, ja...
- Wilson se te acercó antes que Nery lanzara el penal, ¿qué te dijo el Harry Potter?
- Que Nery me lo iba a hacer abajo y a mi izquierda... así fue, yo adiviné, pero para entonces el dolor en el aductor ya me tenía fulminado y no tuve el mejor impulso. Creo que si hubiera estado en plenitud, se lo hubiera atajado.
Ahora, Noel se recupera de una fisura en el aductor. Tiene para 21 días de inactividad.