El Salvador
El Salvador inició la transición de un gobierno de derecha hacia la ex guerrilla izquierdista, en un proceso sin precedentes en este país, que casi siempre ha sido dirigido por conservadores.
Una vez que el presidente saliente, Elías Antonio Saca, y su sucesor, Mauricio Funes, nombraron los equipos respectivos, el camino de la transición se inició sin aspavientos y sin el trauma que analistas conservadores vaticinaban antes de los comicios del 15 de marzo.
Funes dejó claro que el proceso que se inicia “no es una auditoría” y restó importancia a comentarios de que el gobierno saliente se estaría negando a brindar informaciones clave.
“El presidente Saca ha demostrado su interés por dejarme las luces encendidas en la pista de aterrizaje y yo espero que esas luces permanezcan encendidas y que la pista sea lo suficientemente amplia como para tener un aterrizaje tranquilo y armonioso”, señaló.
Tras perder las elecciones del 15 de marzo y después de haber permanecido en el poder durante dos décadas, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) deberá entregar el mando el 1 de junio a Funes, bajo las banderas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que practicó la lucha armada hasta el acuerdo de paz de 1992.