Honduras
A raíz de la última amenaza del presidente Manuel Zelaya de disolver el Congreso Nacional, los miembros de este poder estatal han advertido que en vez de tirar “cortinas de humo”, el gobernante debe retomar la discusión de los grandes problemas del país.
A juicio de los congresistas, el presidente Zelaya tiene la habilidad de imponer su agenda a los distintos sectores, incluyendo al Congreso Nacional, tal es el caso de la cuarta urna, “como una estrategia de tirar cortinas de humo a los problemas que afectan al pueblo hondureño y que su gobierno ha sido incapaz de resolver”, sostiene el diputado Juan Orlando Hernández, secretario del Partido Nacional, de oposición.
Decisiones erróneas
Hernández mencionó una lista de temas que el presidente Zelaya ha impuesto desde que asumió el poder de la nación:
Comenzó con el tema del combustible, con una fallida licitación que llevó más de un año, pero cuyo propósito ulterior fue la incorporación de Honduras a Petrocaribe, proyecto del gobierno venezolano mediante el cual el país ha contraído en dos años una deuda de más de 500 millones de dólares.
De 2006 a la fecha, el presidente Zelaya no ha hecho más que adoptar medidas populistas a secas, como la matrícula gratis en el sistema educativo, millonarios subsidios al transporte, pagos exagerados al gremio magisterial; el desvío de los dineros del fondo de la Estrategia de Reducción de la Pobreza para financiar gastos corrientes del gobierno.
A esto le siguió la imposición vía decreto del Poder Ejecutivo de medidas como el “Hoy no circula” sin remitirlo al Congreso Nacional, el cierre del aeropuerto de Toncontín, luego de un accidente aéreo, discusión que llevó más de dos meses en la picota pública.
Luego, el presidente ha alentado una huelga de fiscales con el fin de destituir a las autoridades del Ministerio Público; Su gobierno da un giro intempestivo a la izquierda con sus coqueteos con gobiernos de esa tendencia en América del Sur, principalmente el de Hugo Chávez y la incorporación de Honduras a la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba).
La cuarta urna
Posteriormente, el presidente Zelaya ha aprovechado los escándalos de corrupción como el tráfico gris y los sobornos en Hondutel; el tráfico de visas para cubanos, la intentona de atrasar las elecciones internas con propósitos continuistas hasta llegar a la última treta sobre la cuarta urna para instaurar la reelección en Honduras, pero sobre todo para desviar la atención a los verdaderos problemas del país.
Gobierno incapaz
A todo esto, y a criterio de la diputada izquierdista Doris Gutiérrez, el gobierno de Zelaya ha sido incapaz de resolver los problemas del país.
El Presidente ha sido intolerante a la crítica, hemos visto que durante su gestión ha vivido en constante pleito con los medios de comunicación, en tanto su gobierno ha sido mediocre, a tal extremo que en dos años y medio destituyó a casi todo el gabinete con el que empezó.
Grupos de poder
Según el analista Olban Valladares, el gobierno de Zelaya ha tenido la habilidad de poner cortinas de humo a todo.
El Presidente y su grupo de poder ha venido utilizando el lenguaje de los años sesenta, repitiendo los estribillos de los gobiernos totalitarios de los años setenta y ochenta
El gobierno de Zelaya ha bailado al ritmo del rock and rol de los ochenta, pero con otro sonido de instrumentos, según Valladares.
Están recurriendo a atacar al imperialismo, al modelo económico, a los denominados “grupos de poder” que ellos tildan de “corruptos y explotadores”, pero ellos (Zelaya y su grupo de “patricios”) son el grupo más poderoso que existe en este momento en el país puesto que- subraya Valladares- “manejan miles de millones de lempiras en publicidad, manipulando la voluntad del pueblo, imponiendo restricciones, frenando a la empresa privada, al sector productivo, engañando y dándole confites en el infierno a los trabajadores”.
El diputado liberal Emilio Cabrera considera que no es correcto que el presidente Zelaya la emprenda contra el Congreso Nacional con el fin de deslegitimarlo.
Lamentó que el mandatario siga imponiendo la agenda al Legislativo cuando hay tantos problemas que tratar como el presupuesto de la República 2009, cuyo proyecto no ha sido enviado para su discusión, en tanto los órganos de justicia como el Poder Judicial y el Ministerio Público están a punto de dejar de funcionar por falta de dinero.
Tampoco es justo, según el congresista, que se haya llevado a la quiebra al Instituto de Previsión del Magisterio por “atracar los fondos de esta y de otras instituciones como ENEE, Hondutel y otras”.
El Presidente debe retomar los problemas del país, indicó.