Honduras
La "urna constitucional" y la "cuarta urna" propuestas por Porfirio Lobo Sosa y el presidente Manuel Zelaya "esconden propósitos aviesos" y constituyen una amenaza para los mismos partidos políticos, en opinión del ex diputado Raúl Pineda.
Ambas, dijo, en la práctica son la misma cosa y conducen a la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente que, no obstante los poderes limitados que pretende darle el candidato nacionalista, tendrá facultades para cambiar todo el sistema político.
"Siento con mucha preocupación que detrás de esta constituyente, existe un claro propósito político de disfrazar una dictadura, puede ser una dictadura represiva, dictadura blanda pero en todo caso, es un mecanismo que viene a cambiar un modelo electoral", advirtió.
"Lamentablemente", añadió, "los políticos han querido maquillar un mecanismo que no surge de la base del pueblo hondureño".
Para Pineda, que habló para HRN, "un poder constituyente no tiene límites, no puede el Congreso emitir un decreto donde diga que la Constituyente sólo va a estar dotada de algunas facultades" cuando la teoría del Derecho Constitucional establece que el Poder Constituyente "lo puede todo, modificar el sistema republicano".
"Una vez que usted instala una Constituyente tiene un poder base, dotado de todos los poderes constituidos que estaría trabajando con un poder derivado, el Congreso".
Para Pineda, la propuesta de su correligionario Lobo Sosa "fortalece la tesis impulsada desde el Gobierno de la República" y crea "un sentimiento de incertidumbre, de sospecha, de reserva".
Según el entrevistado, a estas alturas el candidato del Partido Nacional debería estar preocupado más por exigirle a Zelaya quer cumpla con sus promesas de campaña.
"Este tipo de coincidencias se convierten en un veneno para la democracia electoral y no hay forma de construir un proyecto político triunfador", dijo.
Pineda comparte la tesis de otros políticos y profesionales del derecho según los cuales la Constitución de la República puede ser objeto de modificación, por parte de un congreso ordinario, en su mayoría de sus artículos sin necesidad de instalar una Constituyente.
¿Qué tan necesario, tan urgente es ir de manera precipitada a poner una cuarta urna o una urna constitucional que tenga las facultades para transformar todo un sistema político?, se preguntó Pineda.
Al final subrayó: "La urna constitucional y la cuarta urna para los fines prácticos son lo mismo".