Honduras
Aquí nadie los puede sacar de concentración.
Para los chicos no hay modas, ni a quién llamar la atención; todo es soledad, pinos y concentración....
Es el nuevo hotel de las selecciones nacionales que por fin fue terminado.
Diez cómodas habitaciones para ser ocupadas por tres personas, un espacioso lobby con pantalla de TV plasma y mil recuerdos (banderines históricos, trofeos) inmortales junto a 15 relajantes sillones para conversar y descansar. Un comedor inmenso donde se sirven los alimentos y las charlas técnicas.
“Como podes ver”, me dice Juan Melgar, el director de selecciones menores de Fenafuth, “le faltan algunos detalles, este hotel está capacitado para todas las selecciones, solo que los de la Mayor son un poco más lujosos, pero igual está a la orden de ellos”.
Afuera hay un predio inmenso, donde se comenzará a construir a partir de septiembre, dos canchas para no moverse hasta la ciudad, y quedarse en la tranquilidad de la montaña.
“No hay Internet en este lugar”, preguntó Erick Zepeda, un chico que llegó desde Charlotte, a pasar una prueba con el equipo de todos.
Finalmente, Umanzor me dio su punto de vista: “Como podes ver es un hotel precioso, estamos agradecidos con los jugadores, pues están haciendo un esfuerzo bárbaro de quedarse, cuando aún faltan algunos detalles que terminar”.
Desde mi vista
Y a decir verdad, los entrevistados tienen razón y los apoyo. Hay que aceptar con agrado lo que se tiene.
Lo que sí no aceptaré nunca, es que la inauguración oficial se haga hasta el mes de septiembre cuando venga el capo de la Concacaf, Jack Warner; cuando los humildes mundialistas que ganaron boleto a una justa de FIFA, pudieron haber tenido un rato de alegría. Claro, pero es mi opinión, nada más.
* El hotel está ubicado a unos 4 kilómetros de la ciudad de Siguatepeque y se necesita cruzar un río para llegar al paraíso de los seleccionados.