Estados Unidos
El presidente Barack Obama nominó ayer a la juez federal de apelaciones Sonia Sotomayor, hija de puertorriqueños, como la primera hispana en prestar servicio en la Corte Suprema de Estados Unidos.
Obama la elogió como una “fuente de inspiración”, con inteligencia y compasión para interpretar sabiamente la constitución.
Tras subrayar que su nominada tiene más experiencia como juez que cualquier otro miembro del alto tribunal en el momento de su nominación, Obama dijo que Sotomayor se ha ganado “el respeto de sus colegas jueces, la admiración de muchos abogados que presentan casos en su corte y el amor de sus secretarios, que la consideran una maestra.
Parada junto a Obama en la Casa Blanca, Sotomayor recordó su origen humilde en el Bronx y su carrera de abogada y dijo: “Me esfuerzo por no olvidar jamás las consecuencias que tienen mis decisiones sobre individuos, empresas y el gobierno en el mundo real”.
La existencia de una gran mayoría demócrata en el Senado permite dar por sentado, imprevistos aparte, la confirmación de Sotomayor. En tal caso, sería la segunda mujer en la corte actual junto con Ruth Bader Ginsburg y la tercera en la historia.
Ocuparía la banca del juez David Souter, en proceso de retiro.
Republicanos
Los senadores republicanos prometieron ser imparciales en las audiencias y algunos cuestionaron si no basaría sus decisiones en sus sentimientos más que en los principios constitucionales.
Dado su origen social un intento de impedir la confirmación mediante una maniobra obstruccionista tendría riesgos políticos, ya que los hispanos son el sector de mayor crecimiento de la población, con el consiguiente aumento de su peso político.
Sotomayor difícilmente alteraría el equilibrio ideológico de la corte, ya que Souter generalmente vota con los liberales en fallos aprobados por 5-4, pero a sus 54 años, pertenece a una generación anterior a Souter y los sectores liberales esperan que sirva de contrapunto a ciertos fallos fuertemente conservadores.
Superación
Al presentarla, Obama dijo que “por el camino ha enfrentado barreras, superado obstáculos y vivido el sueño norteamericano que trajo a sus padres aquí hace tanto tiempo”.
El presidente exhortó al Senado a confirmarla antes de que comience el próximo año judicial en octubre y destacó que ya fue confirmada dos veces en su carrera. Siete de los actuales senadores republicanos votaron a favor de su confirmación a la corte de apelaciones en 1998.
Su origen como jueza es bipartidista: fue designada a la banca federal por el republicano George H.W. Bush y a la cámara de apelaciones por el demócrata Bill Clinton en 1997.
Sotomayor es una autotitulada “nuyorican” (neoyorquina de padres puertorriqueños) que creció en un hogar humilde del Bronx después que sus padres se mudaron de la isla a Nueva York.
Diabética desde los ocho años, perdió a su padre a los nueve. De niña, inspirada por el programa de televisión “Perry Mason”, decidió que quería ser jueza.
La juez se graduó con honores de Princeton y luego de la Facultad de Derecho de Yale, fue abogada y juez federal en el distrito sur de Nueva York desde 1992.
En una de sus decisiones más memorables como jueza federal de apelaciones, Sotomayor fue la salvadora del béisbol en 1995, al fallar a favor de los jugadores contra los dueños de los equipos en una huelga que obligó a cancelar la Serie Mundial, la liguilla final del campeonato.
Como jueza de apelaciones, tomó partido por la municipalidad de New Haven, Connecticut, en un caso juicio por discriminación iniciado por bomberos blancos después que la ciudad desestimó los resultados de un examen para los ascensos porque pocos miembros de minorías étnicas obtuvieron las calificaciones necesarias.
Ese caso está ahora a consideración de la Corte Supema.
Sotomayor ha hablado con orgullo sobre su origen étnico y ha dicho que las experiencias personales “afectan los hechos que los jueces eligen ver”.
“No sé cuál será la diferencia en mis juicios”, dijo en un discurso en 2002. “Pero acepto que algunos se basarán en mi género y en mi origen latino”.
El Senado tendría ahora cuatro meses -más que suficiente de acuerdo con la tradición- para ratificar la designación, antes del comienzo del próximo período judicial en septiembre.
Obama asumió en momentos que se presentaban varias vacantes en potencia en la corte. El juez John Paul Stevens tiene 89 años y Ginsburg fue operada de cáncer de páncreas.
* Apoyos:
Senadores. Los dos hispanos que integran la Cámara Alta del Congreso manifestaron su adhesión a la candidatura de Sotomayor. Los senadores son Bob Menéndez de Nueva jersey y Mel Martínez de Florida.
Puerto Rico. La tierra de sus padres manifestó su regocijo tras conocer la nominación de la jueza Sotomayor.
Juristas Hispanos. La Asociación Hispana de Juristas (HNBA, por sus siglas en inglés) saludó la decisión del presidente Barack Obama de nominar a una de sus miembros para el alto cargo de magistrada de la Suprema Corte de Justicia.
La Raza. La principal organización calificó como “día monumental para los hispanos” la postulación de la juez Sotomayor a la alta magistradura judicial. Indicó el gremio que por fin los hispanos se verán representados en la máxima corte.