Honduras
“¡Las ventas están malísimas!”, respondió sin pensarlo dos veces Ángel Munguía, de 49 años, al consultarle cómo ha estado su negocio en lo que va de 2009.
Ya son tres décadas las que este capitalino y su familia llevan dedicándose a elaboración de calzado, lo que representa su patrimonio.
Las máquinas de cocer y el martillo al clavar la suela ya no se escuchan como antes en su humilde taller ubicado en las cercanías del mercado Las Américas.
La crisis económica ha impactado severamente y amenaza con hacer desaparecer esta microempresa familiar.
Para don Ángel, si antes el panorama lo visualizaba de color café, ahora es negro, ya que asegura que las ventas nunca habían bajado tanto como este año.
“Lo que hacemos hoy en día es subsistir porque nunca hemos estado tan mal como este año. Solo hacemos dinero para salir con los gastos del día y hay veces que nada”, afirmó.
Llevar el sustento diario para su familia hoy más que nunca se ha vuelto difícil, ya que la recesión económica parece no terminar.
En decadencia
En la misma o peor situación están también los demás propietarios de talleres de calzado. Este legendario y tradicional rubro, que ha sido el sustento de centenares de familias, está a punto de pasar a la historia.
Solo en el sector de la sexta avenida de Comayagüela, unos 20 talleres han sido cerrados.
Mario Bustillo, director de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), asegura que en la capital hay 23 mil empresas, de las cuales un 90 por ciento son micro, pequeñas y medianas que se dedican a diferentes rubros.
“Las mipymes son las que generan la actividad comercial, hemos realizado estudios que señalan que las ventas han bajado en un 25 por ciento en lo que va del año”, destacó.
El director de la CCIT manifestó que el impacto ha sido tan grande que hay sectores que han tenido una reducción de un 50 a 60 por ciento en sus ventas, pero la mayoría en un promedio del 35 por ciento.
También agregó que este fenómeno se debe a varias causas, entre ellas el aumento al salario mínimo, la crisis financiera internacional, la incertidumbre política y la inseguridad que tiene sometidos a los ciudadanos.
Actualmente hay una mortalidad muy fuerte de microempresas y, según datos proporcionados por Bustillo, unas 20 empresas afiliadas a esta entidad han cerrado en este año. La crisis que hoy se enfrenta ha ocasionado que la mayoría de propietarios de talleres de calzado recorten personal y presupuesto, como alternativa para subsitir en el medio.
Este es el caso de Mateo Orellana, dueño de una zapatería ubicada en la séptima avenida de Comayagüela, quién tuvo que despedir a cinco empleados en febrero.
“No podía seguir pagándoles, aunque ellos no ganan el salario mínimo porque trabajan por obra, si hacen un par de calzado se les paga de 13 a 20 lempiras según el estilo, pero se me hacía difícil que terminaran el día sin ni un cinco en la bolsa”.
Otro oponente que según los zapateros de oficio tienen que enfrentar es la introducción de calzado extranjero.
“Lastimosamente, la gente prefiere zapatos que son de otros países; no negamos que es más llamativo, pero sí está comprobado que es de mala calidad porque nos lo han dicho nuestros clientes”, afirmó Orellana.
Las medidas
Frente a este problema, la CCIT está tomando una serie de medidas para que no desaparezcan este rubro y las demás mipymes.
Bustillo declaró que entre las soluciones se encuentra el programa denominado Consolida.
Se trata de un proyecto que está siendo patrocinado por el pueblo y gobierno de Alemania a través de una Cooperación del mismo país.
Lorena Peña, asesora de Núcleos Sectoriales de la CCIT, explicó que el proyecto consiste en exponer el producto de las microempresas en otros países centroamericanos.
“Estas empresas están realizando el proyecto a nivel de Centroamérica, estamos trabajando con el rubro de agroindustria, productos naturales, artesanía y mueble”, declaró.
Una vez al mes, los microempresarios se reúnen con las autoridades de la CCIT para capacitarse en varios temas, para así superar las debilidades en sus negocios.
Consolida inició en enero con 40 personas, las que han sido adiestradas para darle una mejor presentación y comercialización a los productos.
“En la reunión, ellos nos comparten sus debilidades en sus productos, ya sea para que mejoren la presentación, la calidad, el proceso de elaboración y que tengan más apertura competitiva en el mercado”, agregó Peña.
La CCIT recibe también el apoyo de otras empresas para llevar a cabo este proyecto. Recientemente, los 40 microempresarios participaron en una feria guatemalteca con el fin de exponer sus productos en el exterior y conseguir nuevos clientes, igual que nuevos proveedores.
Otra medida que recomiendan las autoridades de la CCIT a los microempresarios es la reducción de los gastos, la promoción de los productos, mejorar las estrategias de venta y utilizar herramientas económicas de trabajo.
Asimismo, otro proyecto a futuro es crear calles peatonales en los mercados de Comayagüela con la presencia de elementos de seguridad, ya que la delincuencia ha sido un detonante para la reducción de las ventas en los pequeños comerciantes.
Este trabajo se realizará en conjunto con la Alcaldía Municipal y en él participarán los vendedores de la zona, igual que los ambulantes.
* La cifra: 120 Mil personas, según el director de la CCIT, han sido despedidas en lo que va del año.