Brasil
Un asiento de avión, un chaleco salvavidas, escombros metálicos y manchas de combustible fueron descubiertos ayer en medio del Océano Atlántico por aviones brasileños que buscaban un avión de Air France, desaparecido hace más de 48 horas con 228 personas a bordo, sin detectar señales de vida.
Los restos hallados incluyen piezas metálicas y no metálicas, pero no las describió en detalle. No se detectaron cadáveres del choque de un Airbus en el que se cree perecieron todos los que iban a bordo.
Con estos elementos, el gobierno brasileño aseguró que ya “no hay dudas” de que los restos hallados por la Fuerza Aérea flotando en el Atlántico pertenecen al avión de Air France desaparecido en la madrugada del domingo a lunes con 228 personas a bordo.
En una conferencia de prensa, el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, dijo que aviones de la Fuerza Aérea Brasileña detectaron en la tarde de ayer en alta mar “una franja de cinco kilómetros de restos de avión”, y que ello “confirma que la aeronave cayó en ese sitio”.
Al ser consultado si los restos pertenecerían al Airbus de Air France desaparecido, Jobim respondió: “Son del avión, no hay dudas”.
Búsqueda
Los restos fueron avistados más de 24 horas después de la desaparición del jet que volaba de Río de Janeiro a París.
En caso de que sean hallados cuerpos, dijo Jobim, serán transportados por los barcos hasta un punto a 250 millas marinas del archipiélago de Fernando de Noronha, donde helicópteros completarán el recorrido. Desde ese archipiélago al continente serán usados aviones de la Fuerza Aérea, explicó.
La última comunicación del Airbus A330 fue a las 0214 GMT del lunes. Los investigadores a ambos lados del océano intentaban descubrir las causas que pudieran ser viento y granizo de una masa de cúmulos, rayos o una combinación de hechos extraordinarios.
El avión Airbus A330, de cuatro años de antigüedad, partió de Río la noche del domingo con 216 pasajeros y 12 tripulantes a bordo, dijo la vocera de la compañía Brigitte Barrand. Llevaba 61 ciudadanos franceses, 58 brasileños, 26 alemanes, nueve chinos y nueve italianos.
También había ciudadanos de otros 27 países, entre ellos dos estadounidenses, dos españoles y un argentino.
El príncipe Pedro Luis de Orleans e Braganca, de 26 años, miembro de la difunta familia real brasileña y descendiente de don Pedro II, el último emperador, estaba en el avión, lo mismo que el marinero croata Zoran Markovic.
Entre los pasajeros habían 126 hombres, 82 mujeres, 7 niños y un bebé.
* CAJA NEGRA: Las causas de la catástrofe, la primera de un Airbus A330 en línea comercial, seguían rodeadas este martes del máximo misterio, a falta de acceso a las cajas negras.