Brasil
Aviones militares y buques hallaron nuevos restos del avión de Air France ayer, pero el mar agitado y los fuertes vientos dificultaban las tareas y demoraban el arribo de sumergibles de aguas profundas, indispensables para la búsqueda de las cajas negras.
Barcos socorristas de diversas naciones navegaban hacia el lugar para iniciar la recuperación de los restos, que incluían un trozo de avión de siete metros y una mancha de aceite de 20 kilómetros que pilotos brasileños avistaron desde el aire.
La Fuerza Aérea Brasileña identificó a las 3:40 de la mañana locales (06:40 GMT) “cuatro puntos con restos en el océano (...) 90 km al sur de la región inicialmente cubierta”, donde se ubicaron “varios objetos extendidos en un área circular de 5 km de radio”, informó a la prensa el portavoz de la institución, Jorge Amaral.
El avistamiento incluye “un objeto de 7 m de diámetro aparentemente”, que “podría ser una parte lateral del Airbus o del fuselaje”, dijo.
Otros “10 objetos, algunos metálicos”, también fueron identificados flotando en el mar. En ninguno puede verse la inscripción Air France, aclaró.
Caja negra
No se han encontrado señales de vida del avión que transportaba a 228 personas de Río de Janeiro a París, dijo Amaral.
La Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, por sus siglas en francés) ha asegurado que las labores de búsqueda de la caja negra, clave para saber los motivos de la misteriosa desaparición del Airbus, será muy complicada y larga debido a la orografía submarina y las pésimas condiciones meteorológicas de la zona, a unos 650 kilómetros de la isla brasileña de Fernando de Noronha.
El vuelo 447 desapareció minutos después de penetrar en un frente de tormenta sumamente peligroso el domingo por la noche, pero se desconoce qué causó la falla de sus sistemas eléctricos y la presión de la cabina.
Los grabadores de información -las llamadas “cajas negras”- estarían a miles de metros bajo la superficie del mar.
En el vuelo AF 477 viajaban 228 personas de 32 nacionalidades, entre ellos 72 franceses, 59 brasileños, 26 alemanes, dos españoles y un argentino.
No descartan atentado
Las causas de la tragedia aún se desconocen y los equipos de búsqueda y rescate tratan de ubicar las cajas negras que registraron los datos del vuelo que cubría la ruta Río de Janeiro-París.
Después de haberse analizado los mensajes enviados por el A330-200 de Air France momentos antes de su caída, el comandante de la Aeronáutica Brasileña, Carlos Camacho, director de Seguridad de Vuelo del Sindicato de Pilotos, ha asegurado este miércoles que “no es improbable” que el accidente se produjese por el estallido de una bomba a bordo.
Para Camacho, los terroristas conocen bien los aviones y “no tendrían la menor dificultad de esconder una bomba a bordo”. Según él, los pilotos saben huir de las tormentas intensas. “Ningún piloto se mete en una de esas situaciones”, ha señalado.
El comandante de la Aeronáutica afirma que es común que los pilotos utilicen el piloto automático la mayor parte del vuelo, desacoplándolo solo en condiciones de mal tiempo.
“Lo que puede dificultar esa condición es si el comandante pierde totalmente las condiciones para enfrentar esa situación”, afirma.
Para él, si el avión hubiese caído en tierra sería más fácil saber si explotó en pleno vuelo, gracias a la posición de los destrozos, pero “si el avión cae en el mar, el océano es dinámico.
La defensa francesa y el Pentágono han dicho que no hubo señales de un acto terrorista y Jobim sostuvo que “ni siquiera se ha tenido en cuenta esa posibilidad”.
Especialistas en aviación han dicho que las tormentas eléctricas, los rayos o una combinación catastrófica de factores pudieron haber destrozado el avión.
Y si bien los mensajes reproducidos por el periódico paulista no indican por qué cayó el avión, sí sugieren que se hizo pedazos en el aire, dijo Bill Voss, presidente de la Fundación de Seguridad en Vuelo en Alexandria, Virginia.
“Nos cuentan la historia de la caída. No explican cuál fue la causa de la caída”, dijo Voss. “Son los segundos en que se perdió el control y el avión empezó a hacerse pedazos en el aire”.
Minutos de alerta
04:00. el comandante informó de la presencia de un área de fuertes turbulencias por encima del nivel de las nubes, así como de lluvias cargadas de electricidad.
04:10. El piloto automático fue desconectado -voluntaria o involuntariamente, por ahora se desconoce- y surgieron los primeros indicios de problemas en el generador eléctrico.
04:13. Se volvió a alertar automáticamente de los problemas en el sistema principal.
04:14. Se envió una alerta para informar del aumento de la velocidad vertical del A330-200.
Recuerdan a víctimas en Notre Dame
Las voces del coro de Air France resonaron ayer en la catedral de Notre Dame, donde familiares y autoridades recordaron a las víctimas del vuelo que desapareció sobre el océano Atlántico.
El presidente Nicolás Sarkozy, la primera dama Carla Bruni-Sarkozy, funcionarios gubernamentales y empleados de Air France asistieron al servicio ecuménico en la emblemática catedral parisina.
Monseñor André Vingt-Trois leyó un mensaje de condolencias del papa Benedicto XVI, y después citó un pasaje de “El principito” que evoca el carácter efímero de la vida cuando el pequeño protagonista se entera de que su flor ha de morir.
El autor del popular libro es el aviador francés Antoine de Saint-Exupery, cuyo avión desapareció sobre el Mediterráneo en 1944.
Benedicto XVI dijo que encomienda “a los difuntos a la misericordia divina” y desea que sus familiares “puedan encontrar la ayuda que necesitan en estas horas tan dolorosas”, según el texto.