Honduras
Los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) clausuraron sus deliberaciones el jueves por la madrugada sin una explicación convincente de cómo resolvieron un error de redacción aparentemente crítico ya que vuelve ambigua la resolución sobre Cuba.
Miembros del gobierno de Washington, encabezados por el embajador ante la OEA, Héctor Morales, se presentaron sorpresivamente en la sala de sesiones como a las 00:10 del jueves para reclamar la versión en inglés de la resolución.
La presidenta de las sesiones, la canciller Patricia Rodas, de Honduras, les dio seguridades de que la tendrían, pero tres horas más tarde clausuró las sesiones sin dar una explicación pública de lo que pasó.
Consenso para aceptar a Cuba
El secretario general José Miguel Insulza dijo a reporteros poco después de las 03:00 horas locales del jueves, al terminar las sesiones, que los estadounidenses aceptaron el texto como había sido aprobado por aclamación y se marcharon.
“No pasó nada”, dijo Insulza, uno de los gestores de la resolución que abrió el camino para el retorno de Cuba a la institución, 47 años después de haber sido suspendida por adoptar un gobierno marxista-leninista incompatible con el sistema interamericano.
La resolución fue aprobada por aclamación a pedido de Rodas. Algunos diplomáticos dijeron más tarde que no se les había distribuido el texto con anticipación y que solo se procedió a leerlo en la sala.
Doble interpretación
A simple vista no parece existir ambigüedad pero hay posibilidad de una doble interpretación que favorecería a Cuba, ya que quedaría eximida de cumplir las condiciones que conlleva el documento para su retorno a la OEA.
El texto de la declaración de la 39 asamblea, en su segundo artículo tiene el mismo problema que la versión en inglés ya que podría interpretarse de manera ambigua:
“Que la participación de Cuba en la OEA será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del gobierno de Cuba y de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA”.
La frase “de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA” parece referirse a la gestión del gobierno cubano para empezar el diálogo, y no al diálogo mismo, de acuerdo con esa redacción.
¿Se entiende o no?
Una versión más clara podría ser, con la inserción en mayúsculas para fines de precisión:
“Que la participación de Cuba en la OEA será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del gobierno de Cuba y (decidida o determinada) de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA”.
“Lo conversamos con un grupo de la gente que había redactado la aclaración y llegamos a la conclusión de que estaba perfectamente bien, que no había ningún problema, que se entendía”, dijo Insulza. “Por lo tanto, no hay ningún cambio en la declaración”.
Resolución de Cuba es intrascendente: Enrique Ortez Colindres
El analista político, Enrique Ortez, consideró que la resolución de la 39 Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) mediante la cual se le abre las puerta a Cuba para que retorne a esa entidad fue intrascedente porque no se refirió a la suspensión del embargo estadounidense.
“Hubiese valido la resolución si hace un llamamiento para que se le levante el embargo a Cuba eso tendría significado, pero si no, prácticamente son declaraciones políticas de trascendencia pero que no tocan el meollo”, expresó.
Aunque Honduras pudo ganar un prestigio por ser la sede en donde se invitó a un miembro de la OEA retornar, el asunto tiene resultados inútiles porque Cuba no quiere ingresar de nuevo a la OEA, criticó.
También lamentó el tema de la seguridad, que se suponía era el punto central del cónclave pasó a segundo plano porque el mayor interés se centró en Cuba
se habló... en derecho internacional, yo no puedo decirlo como internacionalista, y se supone que he estudiado la diplomacia, pero como olanchano le puedo decir que se habló paja”.
En ese sentido, concluyó que la declaración hacia Cuba fue “romántica” o “doctrinaria”.