Honduras
Los movimientos telúricos no son el único peligro en Honduras.
Las fuertes lluvias amenazan con esparcirse durante las próximas horas en el territorio nacional debido a la presencia de una vaguada que se extiende sobre la frontera con Nicaragua y un sistema de baja presión que se encuentra localizado al noreste del cabo de Gracias a Dios.
Los miembros del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtieron ayer que aún se mantienen las condiciones de lluvia en el país, luego de los estragos generados el fin de semana por fuertes aguaceros que afectaron varios sectores de Honduras.
Las lluvias se harán sentir con mayor intensidad en La Mosquitia hondureña, en donde se esperan aguaceros con acumulados de 30 y 40 milímetros, mientras que para las regiones centro y oriente del país se esperan precipitaciones de hasta 25 milímetros, informaron los expertos.
Daños
Según reportes de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), unas 26 colonias resultaron afectadas por la lluvia el fin de semana en la capital ante los fuertes aguaceros que azotaron la tarde y noche del pasado sábado.
La fuerte tormenta provocó el desbordamiento de varias quebradas causando inundaciones en unas 99 viviendas en la ciudad.
En el sector norte del país, los miembros del Cuerpo de Bomberos rescataron ayer el cuerpo de un hombre sobre las aguas del río Ulúa, que se había reportado como desaparecido a la altura de El Progreso, Yoro.
El hombre, de 46 años de edad, respondía al nombre de Virgilio Villatoro y según algunas versiones, el hombre habría caído al río a la altura del puente La Democracia.
“Los daños que hemos tenido el fin de semana a consecuencia de las lluvias han sido considerables”, dijo Randolfo Fúnez, jefe de operaciones de Copeco.
Los miembros del Centro Nacional de Huracanes de Miami descartaron ayer el desarrollo del sistema de baja presión que se encuentra ubicado en el Atlántico y que ha venido generando fuertes lluvias en Honduras, Nicaragua y hasta en Costa Rica.
* ALERTA: Las autoridades llaman a la población a monitorear el comportamiento de los ríos y quebradas ante los pronósticos de lluvia.