Honduras
Con la cooperación de España, El Salvador, Honduras y Nicaragua se aprestan a iniciar el llamado "Corredor del Mangle", un proyecto que busca proteger el medio ambiente y lograr el desarrollo sostenible en un área de la costa del PacÃfico dominada por la pobreza.
El proyecto se inicia en la llamada Biosfera Jiquilisco-Xiriualtique (en El Salvador), luego pasa por el llamado Sistema de Humedales de Honduras y concluye en los deltas del Estero Real y Llanos de Apacunca en Nicaragua.
La mayor parte de los manglares están en la zona del Golfo de Fonseca, cuyas aguas comparten los tres paÃses.
Rica en moluscos, crustáceos y significativa pesca artesanal, el área del proyecto se considera como la zona de manglares más extensa de la costa del Océano PacÃfico, según lo registra la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD).
El área es considerada por el CCAD como de "gran importancia económica", no solo por el alto grado de dependencia que tienen miles de familias pobres, sino porque en ella se promueven inversiones portuarias, comerciales y turÃsticas que representan una amenaza y una oportunidad dependiendo del tipo de manejo que se haga de los recursos naturales.
"Lo que se busca es darle a la población local alternativas que permitan una reducción en las actividades extractivas", declaró a la AFP Roberto RodrÃguez, el responsable del CCAD en el Sistema de la Integración Centroamericana.
RodrÃguez está claro que no se puede "prohibir" la actividad de las comunidades que "presiona" la vida de los manglares por cuanto siguen representando la subsistencia de miles de familias.
Con un monto inicial 1.2 millones de euros (1.7 millones de dólares) aportados por la Cooperación Española, se busca reorientar las actividades productivas de la zona.
Con el respaldo de autoridades y diferentes entidades privadas, el CCAD estimula además la producción de miel orgánica, el ecoturismo, mejora en las artes de pesca y el diseño de un mejor mercado de mariscos.
En virtud que el programa del Corredor del Mangle fue consultado con amplios sectores, las autoridades buscarán recursos del Banco Centroamericano de Integración Económica y del Banco Interamericano de Desarrollo con el fin de que estén disponibles para hacer "inversiones limpias" libres de contaminación.
Más allá de las medidas de protección que puedan establecer las autoridades de los tres paÃses en los manglares, se requiere de "un cambio cultural", enfatizó RodrÃguez.
El Corredor del Mangle forma parte de otra iniciativa regional llamada Corredor Biológico Mesoamericano, el cual reúne más de 200 ecosistemas terrestres y más de 300 formas de paisaje en 33 ecorregiones naturales que en conjunto contiene más del 12% de la biodiversidad del planeta en solo 2% de área continental.