Su amor por las mujeres lo empujó a abandonar sus estudios sacerdotales y su sueño de ser médico no lo pudo cumplir.
Sin embargo, es uno de los fiscales que sobresalen en el Ministerio Público por su honestidad y dedicación al trabajo, pero sobre todo por la humildad que reina en su corazón.
En su oficina, el fiscal especial contra la Corrupción Milson Salgado, se confesó con EL HERALDO y nos contó parte de su vida, sus alegrías y frustraciones.
¿Dónde realizó sus estudios?
En la escuela mixta Miguel Paz Barahona de la villa de San Francisco. Después, por esfuerzo de la comunidad se fundó el Instituto Esfuerzo y allí estudié el Ciclo Común. Luego estudié Bachillerato en Ciencias y Letras en el Instituto Santa Teresita de Tegucigalpa.
¿Cómo fue su infancia?
Era un niño rebelde con mis padres. Mi mamá siempre ha tenido una pulpería y yo se la saqueaba: le llevaba los panes, los churros, los frescos. En la actualidad se la sigo saqueando pero al crédito...
¿En su adolescencia le gustaba enamorar a las muchachas?
Si, siempre he sido enamorado, una persona enamorada de la vida, de la belleza de las mujeres de esa generosidad de las mujeres; bueno, las mujeres son bellas, son las que hacen vivir este mundo.
¿Qué soñaba ser de grande cuando era un niño?
Soñaba con ser doctor pero no hubo las posibilidades. Esto era un sueño pero con el paso del tiempo eso cambia.
¿Es cierto que quería ser sacerdote?
Estuve tres años estudiando para ser sacerdote en el seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa y luego decidí estudiar Derecho.
¿Porqué abandonó el sacerdocio?
No me parecía que en la iglesia hubiera pugnas por alcanzar poder de cualquier forma y también por no renunciar al género hermoso de las mujeres.
¿Porqué decidió estudiar Derecho?
Mi vida ha sido un poco conflictiva y yo creo que miré un espacio donde se podía dirimir conflictos, donde incluso se le puede ayudar a mucha gente. En Derecho hay muchos espacios para colaborarle a la gente y máxime en mi pueblo donde no hay cultura jurídica y la gente necesita ayuda.
¿Y usted ayuda a esa gente?
Bueno, de hecho yo trabajo aquí en la fiscalía y en las noches que yo llego a la casa llega mucha gente a contarme de sus problemas y es una forma de proyectarse con mucha gente que necesita esa ayuda.
¿Cómo llega usted al Ministerio Público?
Por un examen de oposición, es decir, yo hice el examen en 1995, lo pasé y luego hice otros exámenes y posteriormente un entrenamiento.
¿En qué fiscalía fue asignado luego de pasar los exámenes y el entrenamiento?
Fui asignado a la fiscalía de Roatán, Islas de la Bahía, donde estuve año y medio. Después pasé a la fiscalía de los Derechos Humanos donde estuve un año.
¿Cómo llega a la fiscalía contra la Corrupción?
A mediados de 1997 necesitaban una persona en esta fiscalía ya que la compañera que estaba aquí iba ser trasladada a la de Derechos Humanos.
Yo tuve unos casos bien complejos en Roatán, yo creo que tal vez la trascendencia de los casos y el hecho de que el director miró en mí que tenía las aptitudes para estar en la fiscalía contra la Corrupción, fue que se produjo ese cambio.
¿A cuáles personalidades del país ha acusado?
Estuve involucrado en el seguimiento de casos del ex presidente Rafael Leonardo Callejas, de un ex gerente del Instituto de Previsión Militar, señor Hung Pacheco, acusamos a la directiva que aprobó el contrato de Semeh, hemos acusado a un sin número de personalidades que han transgredido las leyes.
¿Está decepcionado de no ver a las personas que ha acusado tras las rejas?
La decepción es general, hay una cultura de aceptar la transgresión de la ley, hay mucho irrespeto por el ordenamiento jurídico, donde la gente tiene una visión negativa de los entes que administran la justicia en nuestro país.
La Corte Suprema de Justicia anterior reafirmó las cartas de libertad extendidas al ex presidente Calleja. Usted dijo que los magistrados cumplieron con su deber ¿a qué se refería con esa frase?
Todos sabemos que el señor Callejas es un líder indiscutibles del partido nacional (en la anterior corte los nacionalistas eran mayoría), entonces, es paradójico que los magistrados al salir del desempeño de sus cargos como magistrados, dejen arreglado los problemas legales que tenía el señor Callejas y es inaudito que a última hora le arreglen los problemas.
Esos expedientes judiciales son un monumento a la impunidad, a la injusticia y una forma clara de expresar que no todos somos iguales ante la Ley y que algunos tienen más derechos que otros.
¿Le han ofrecido dinero en alguno de los casos que ha llevado?
Muchas veces, en muchas ocasiones la diferencia es que a uno los padres le enseñan muchos valores morales y éticos y le enseñan sobre todo que lo que nunca se ha tenido no le hace falta, entonces creo que gano lo suficiente como para subsistir con mi familia.
¿Es cierto que se transporta en bus o en taxi?
Siempre lo hago, desde que estudiaba en la universidad viajaba diariamente una hora y media en bus desde mi pueblo. Siempre lo hago por que me da la posibilidad de leer, es más económico para mi.
¿Pero tiene carro?
He tenido varios carros pero los he vendido porque no he aprendido a manejar, soy muy miedoso y padezco de ansiedad... y me da miedo.
Usted formó parte de la comisión que viajo a Estados Unidos por el caso de pagos de soborno en Hondutel, ¿qué tal la primera experiencia de viajar en avión y de conocer ese país?
Lo que más me gustó fueron los museos donde muestran las pinturas de artistas europeos. De allí, la inmensidad de los edificios yo ya sabía como eran.
¿Es cierto que no quería ir por que tiene un poco de pensamiento revolucionario?
No, para nada, la gente y la nación de Estados Unidos es noble y luchadora como nosotros. No quería ir por el temor que le tengo a los aviones pero no por que tenga algún prejuicio.
¿Se dice que es un fanático de los libros?
Sí, leo todo lo que puedo. El hecho que haya estado en el Seminario Mayor me ayudó mucho por que ahí crean el hábito de la lectura. Uno, por lo menos para pasar una clase, tiene que leer unos cinco o seis libros.
¿Qué tipos de libros prefiere?
Las novelas, los ensayos literarios, la poesía, la historia; no me gustan las lecturas jurídicas, sólo lo hago obligatoriamente por mi trabajo.
¿Cuántos libros ha publicado?
Hasta la fecha uno, “Te dirán que fui lejos”, que es una historia de la solidaridad de los hondureños con el triunfo sandinista. En julio sale la publicación de la novela “Eso que llaman olvido”.
Es la historia de mi abuela, que pasa por muchos hechos históricos del país. Tengo un libro de cuentos que tengo previsto publicarlo en diciembre. Se llama “Mil son los cuentos”, y también un libro de poesía que aún no sé cuándo lo voy a publicar.