Honduras
La dirigencia nacionalista responsabilizó ayer a los liberales de propagar la especie de que el candidato presidencial, Porfirio Lobo Sosa, está enfermo y será sustituido por otro líder de esa institución política opositora, de cara a las elecciones generales del mes de noviembre.
Para borrar estos rumores, los nacionalistas celebraron ayer una minicumbre con todos los órganos de gobierno partidarios y con los candidatos a cargos de elección de cinco departamentos, con el fin de ratificar por consenso general la candidatura de Lobo Sosa.
Al encuentro denominado “Unidos por el cambio, una esperanza para Honduras”, asistieron el pleno del Comité Central, la Comisión Política, el Tribunal de Justicia Partidaria, así como los comité locales y municipales y comisiones de campaña, a nivel nacional, departamental y local.
Además, los convencionales, los candidatos a diputados y candidatos a alcaldes, como también los integrantes de la Escuela de Liderazgo del partido a nivel nacional y departamental.
También acudió las dirigencia de los departamentos de Francisco Morazán, Comayagua, La Paz, Olancho y El Paraíso, que rechazaron la campaña “tendenciosa” en contra de “Pepe” Lobo.
En el evento se presentó el ex presidentes Rafael Leonardo Calleja, Ricardo Maduro no asistió a la cita.
Entre los principales líderes, asistieron el actual alcalde Ricardo Álvarez, Mario Canahuati, Jesús Flores, Mario Facussé, Nora de Melgar, Rodolfo Irías Navas, Óscar Álvarez, Miguel Pastor y Roberto Martínez.
Se informó que el próximo sábado se realizará la reunión de la regional integrada por los departamentos de Cortés, Santa Bárbara y Yoro.
Después se llevará a cabo la jornada de los niveles de dirección de Atlántida, Colón, Islas de la Bahía y Gracias a Dios.
Todos los discursos fueron dirigidos a ponderar al candidato presidencial, como también a cuestionar la situación imperante en el país en materia de crisis presupuestaria, inseguridad y mal gobierno de Zelaya.
Los oradores minimizaron el tema de la cuarta urna y ratificaron su posición a favor de la consulta popular, pero por la vía legal.