Honduras
En sintonía con las advertencias lanzadas el fin de semana por la Iglesia Católica, a través de su semanario Fides, el comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio advirtió que el país está al borde de la anarquía e ingobernabilidad.
A su juicio, el país está al borde del precipicio por el vacío de poder que existe en el país pero aseguró que “todavía hay tiempo para poner las cosas en orden”.
Explicó que cuando en un Estado, como el de Honduras, hay vacío de poder y no se ponen las cosas en orden, la violencia no solo toma distintas formas, sino que tiende a agravarse cada día.
“Cuando no se hace justicia, cuando la Policía no persigue el delito, cuando los delincuentes tienen campo abierto y los narcotraficantes son dueños del territorio nacional, es allí cuando empieza a funcionar la justicia por propia mano”, señaló.
Aclaró que el principal responsable de la política de seguridad -en Honduras- es el Presidente de la República, que tiene entre sus atribuciones mantener la paz y la seguridad interior.
Se olvidaron del país
Reiteró que el agravamiento de la violencia se debe al vacío de poder que existe en el país, porque las actuales autoridades se han dado a la tarea de promover una cuarta urna ilegal y se han olvidado de las atribuciones que tienen como funcionarios.
“Parece que vivimos en un país de sordos y de ciegos pero no de mudos porque si hubiéramos mudos seríamos cómplices de lo que está pasando en el país”, dijo Custodio.
A su criterio, el Presidente de la República y la misma Secretaría de Seguridad le deben una explicación al pueblo y no cualquier explicación, una explicación ajustada a los hechos y a la verdad del por qué no hacen nada para detener la ola de violencia y delincuencia que se ha extendido por todo el país.