Honduras
Aunque usted no lo crea, en los hospitales públicos el primer requisito para ser atendido no es estar enfermo.
Y es que la primera pregunta que se le hace es: “¿está de acuerdo con la cuarta urna?”.
Quienes afirman estar en contra del continuismo del presidente Zelaya o de una dictadura en Honduras, irremediablemente tienen que dar media vuelta y regresar a sus casas o buscar atención en una clínica privada.
Esta fue la triste experiencia que vivió Saris Elda Herrera, quien llegó al Hospital de Tela, Atlántida, a solicitar servicios médicos por una infección intestinal.
El empleado que anota por orden de llegada preguntó: ¿Está de acuerdo con la cuarta urna?
Saris respondió: “no, no estoy de acuerdo”.
Saris, estilista de profesión y residente en Villa Suyapa, nunca se imaginó que responder NO significaría que se le negaría el derecho a ser atendida.
“Lo siento, no puedo darle el servicio pues tenemos una orden de nuestro Presidente que si una persona no está de acuerdo con la cuarta urna, no tiene derecho ni a medicamentos ni tampoco a asistencia médica”, le respondió la empleada del hospital a Saris, quien denunció formalmente la discriminación de la que fue objeto al movimiento Alianza por Honduras en Paz y Democracia.
“Si usted desea atención tiene que firmar esta lista, poner su huella y número de identidad y así le brindaremos el servicio”, le aconsejó la empleada del hospital a Saris, a lo que la ciudadana respondió: “Lo siento, no estoy de acuerdo, buscaré asistencia en otro lugar”.
Se recomendó que las personas a quienes se les niega la atención médica interpongan las denuncias ante el Comisionado de los Derechos Humanos y ante la Fiscalía de Derechos Humanos.
Los paquetes con los formatos para la ilegal encuesta programada para el 28 de junio, ya están llegando a las instituciones estatales del país.
En el caso del hospital de Tela, se entregaron alrededor de 3,000 formularios numerados.
Y es que, en función de las acciones del gobierno de Manuel Zelaya, la promoción de la cuarta urna está por sobre la salud de los hondureños, prueba de ello es que el ministro de Salud, Carlos Aguilar, está asignado a la coordinación en Cortés.
El objetivo de Manuel Zelaya y de algunos de sus ministros es asestar un zarpazo a la Constitución, con el fin de cambiar la forma de gobierno.
* Dirigentes de su mismo partido aseguran que se pretende el continuismo e instaurar una dictadura similar a la de Cuba.