Honduras
El embajador de Honduras en Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, afirmó ayer que en el país no ha existido un golpe de estado. "Yo reconozco a la Cancillería y a las autoridades que están en este momento tomando decisiones", dijo.
Consultado sobre la sucesión constitucional del ex presidente Manuel Zelaya respondió que "esa es una discusión que se ha venido dando, la instancias que han participado en la remoción del presidente Zelaya han sido muy claras, no es un golpe de Estado, y es un proceso que se ha seguido en acatamiento del ordenamiento jurídico nacional y ese es el fundamento".
Aclaró que Estados Unidos está reconociendo al ex presidente Zelaya como el presidente constitucional.
El diplomático atendió las instrucciones del nuevo gobierno que le ordenó regresar al país para realizar consultas. También se convocó a los embajadores de Honduras ante la Organización de Estados Americanos y la Organización de Naciones Unidas, Carlos Sosa Coello y Jorge Arturo Reina. Ellos aún no llegan al país. Sin embargo, ayer se hablaba de la posible llegada de Sosa Coello, hecho que no fue confirmado.
El embajador en EE UU contó que hay mucho interés en conocer por parte del mundo exterior qué es lo que está aconteciendo.
El gobierno norteamericano está reconociendo al presidente Zelaya como el presidente constitucional y están en una etapa de recolección de más información de cómo surgió y qué surgió, reiteró Flores Bermúdez.
Suspenden a embajadores
Entre tanto, el ex presidente de la república, a través de su ex vicecanciller, Beatriz Valle, destituyó a los embajadores de Honduras en Washington y en Bélgica, Roberto Flores Bermúdez y Ramón Custodio hijo.
Al parecer, las declaraciones de Flores Bermúdez molestaron al ex presidente de la república.
En tanto que Custodio es hijo del comisionado de los Derechos Humanos, que también respaldó las gestiones del Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y las Fuerzas Armadas que provocaron la sucesión del ex mandatario Zelaya. Los dos sustituidos cuentan con un historial diplomático de carrera, por lo que han respondido a los intereses de Honduras y no de particulares.