Honduras
Como de costumbre, doña Gloria Esperanza Alvarado se levantó a las 4:00 de la madrugada a preparar la comida que sus hijos llevarÃan a sus actividades del campo, pero nunca se imaginó de la tragedia que habÃa ocurrido. Los hermanos José JoaquÃn y Juan Luis Amador Alvarado, de 45 y 23 años, murieron fulminados por un rayo la tarde del martes en una montaña aledaña a la aldea de El Hatillo.
Los hermanos de las vÃctimas Rigoberto y Justo German Amador Alvarado, asà como su sobrino Wilmer Alexander se salvaron de milagro, ya que los cinco se encontraban juntos cuando la furia de la naturaleza cayó sobre ellos de manera repentina en medio de un fuerte aguacero que caÃa en la zona.
Empleados del Ministerio Público y la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), en conjunto con la policÃas preventivos, se presentaron hasta ayer en horas de la mañana a realizar el reconocimiento legal de los cadáveres y se los entregaron a los dolientes.
La tragedia
El sobreviviente Justo Germán Amador relató que al filo de las 12:30 del mediodÃa trabajaban en la fertilización de una milpa en el sector conocido como La Montañita y que, de repente, se desató una tormenta eléctrica, por lo que corrieron a pasar el agua debajo de un árbol de GuachipilÃn cubiertos con un plástico.
Mientras los labradores esperaban que pasara la lluvia un fulminante rayo cayó sobre ellos, sufriendo severas quemaduras térmicas, de acuerdo con el dictamen preliminar del perito forense que participó en el levantamiento de los cuerpos.
Debido a las condiciones del clima y a lo difÃcil que es el acceso a la zona montañosa, los cuerpos inertes fueron trasladados hasta ayer en horas de la mañana a la comunidad.
Lamentó que su hermano menor deja dos niños huérfanos, mientras que el mayor no tenÃa hijos.
Por su parte, la señora Laura Amador Alvarado, hermana de los infortunados, aseguró que a la hora en que ocurrió la desgracia habÃa truenos, lluvia fuerte y granizos, pero que nunca pensaron que ellos perdieran la vida.
"Mis hermanos no agonizaron ni un momento, ellos murieron de un solo al caerles el rayo", expresó la doliente. Confirmó que sus otros tres parientes se encuentran bien de salud a pesar de que la fuerte descarga eléctrica los lanzó a varios metros de distancia sin que sufrieran quemaduras.
Dolor de una madre
Sin poder contener el llanto la anciana Gloria Esperanza Alvarado aseguró que todavÃa la madrugada de ayer no sabÃa del trágico fallecimiento de sus vástagos hasta que se levantó a prepararles sus alimentos.
"Yo me levanté a las 4:00 de la mañana a hacerles la comida para que se fueran a trabajar, porque no sabÃa que mis hijos habÃan muerto", lamentó mientras era consolada por miembros de su familia.
Decenas de aldeanos acompañaron a los dolientes en el velatorio de los restos mortales de los malogrados, los que horas de la tarde fueron sepultados en un cementerio local, según se confirmó.