Ningún cartel indicaba la existencia de un campo de entrenamiento, pero los vecinos lo señalaban como una escuela para "combatientes islamistas", al tiempo que se maravillaban de los magnÃficos caballos que habÃan en sus establos y de los jóvenes que los cabalgaban sin montura por la polvorienta campiña de las inmediaciones.
En una escuela cercana, los maestros enseñan a los niños desde los ocho años de edad a memorizar una doctrina radical del Islam que insta a la guerra santa contra los enemigos de la fe. Sentados con las piernas cruzadas en el piso de la escuela Darululún Medina, los alumnos se mecen hacia adelante y hacia atrás mientras recitan tramos del Corán, el libro sagrado musulmán.
Ambas instalaciones son administradas por el grupo terrorista Jaish e Mohammed, vinculado con Al Qaida, en pleno corazón de Pakistán, a cientos de kilómetros de la frontera afgana donde se centra la lucha contra el terrorismo. Su existencia ha provocado interrogantes sobre el compromiso del gobierno para combatir a los grupos terroristas acusados de importantes ataques en Pakistán y en la India, y relacionados con conspiraciones terroristas en todo el mundo.
EN EXPANSIÓN. Las autoridades dicen que los grupos militantes de Punjab envÃan con frecuencia a sus combatientes a Afganistán y a la frontera de la región, acrecentado el poderÃo de una insurgencia que se expande por toda Pakistán y provocando inquietud en torno a la estabilidad en el paÃs y sus armas atómicas.
Las instalaciones para montar a caballo, que fueron descubiertas por The Associated Press durante una visita a esta abandonada región donde la arena del desierto es arrastrada por el viento en todas direcciones, nunca habÃan sido vistas por periodistas.
En ese lugar, los aspirantes a combatientes islamistas practican las artes marciales, arquerÃa y equitación, además de recibir instrucción religiosa, según relató un ex integrante del grupo Jaish e Mohammed, que pidió quedar en el anonimato por temor a ser identificado por sus ex camaradas o las autoridades.
Montar a caballo es considerado especialmente meritorio por muchos extremistas, porque en las enseñanzas islamistas se hace referencia a esta habilidad.
Pakistán ha sido escenario de una serie de ataques, incluida una reciente emboscada de los jugadores de cricket de Sri Lanka en Lahore, la capital de Punjab; y una tregua con los extremistas en Suat, a menos de 100 millas de la capital, Islamabad, no parece ser respetada.
Mientras la violencia forma parte de la vida cotidiana, el presidente paquistanà y el lÃder de oposición se han enfrascado en una enconada disputa polÃtica que ha expuesto la vulnerabilidad del gobierno civil que sucedió al régimen militar del general Pervez Musharraf.
