Afganistán
El ejército estadounidense continuaba su vasta ofensiva contra los talibanes en el sur afgano, lanzada el jueves anterior.
El comandante estadounidense de los Marines, Larry Nicholson, reclamó ayer miércoles más fuerzas de seguridad afganas y personal civil estadounidense para apoyar la amplia ofensiva en uno de los principales bastiones de la insurrección talibana.
Cerca de 4,000 marines, apoyados por 500 policías y soldados afganos, están desplegados en al menos tres distritos de la provincia de Helmand (Nawa, Garmser y Janishin). Esta provincia es uno de los bastiones de los insurgentes talibanes.
Los balances de los ataques con misiles estadounidenses suelen ser aproximativos y resulta imposible verificarlos, ni siquiera recurriendo a las fuerzas de seguridad porque no tienen acceso a estas zonas tribales, bastiones de los talibanes.
Además, las víctimas son enterradas inmediatamente.
Bajas británicas
Un soldado británico murió el martes por la noche en una explosión en el sur afgano, elevando a siete los militares de Gran Bretaña muertos en menos de una semana, desde que se lanzó una vasta ofensiva contra los talibanes.
“Un soldado del regimiento ‘the light dragoons’ murió en una explosión en el curso de la operación Panchai Palang, cerca de Gereshk, en la provincia de Helmand, en la noche del 7 de julio”, indicó el ministerio en un comunicado.
Con esta muerte ascienden a 176 los soldados británicos muertos en Afganistán desde octubre de 2001.