Honduras
Las violaciones constantes a la ley y a la Constitución de la República, cometidos por Manuel Zelaya Rosales y varios de sus funcionarios, deben pagarse con cárcel.
Este es el sentir y pensar de los hondureños, quienes desde ya no conciben como una salida viable a la crisis social, la posibilidad de olvidar estas violaciones cometidas por Zelaya.
Usurpación de los deberes de los funcionarios, traición a la patria, delito contra la forma de gobierno y abuso de autoridad, son solo algunos de los delitos por los cuales al llegar al país podría ser enviado a prisión.
La Fiscalía General de la República ha identificado la comisión de al menos 18 delitos.
Sin embargo, los hondureños reconocen que cualquier decisión que se tome debe llevar implícito el interés de que retorne la paz y la tranquilidad al país.
Mediante la realización de una encuesta, Zelaya Rosales intentó instalar una Asamblea Nacional Constituyente para cambiar la forma de gobierno, aprobar la reelección presidencial y afianzar el continuismo presidencial.
Los juzgados, la fiscalía, la Procuraduría y diversos sectores de la sociedad advirtieron que el proceso de consulta era ilegal y, por tanto, debía hacerse pero con los mecanismos de plebiscito y referéndo.
Algunos capitalinos, por medio de un sondeo realizado en diferentes puntos de la capital, opinaron que si el retorno de la tranquilidad al país depende de olvidar los delitos políticos de “Mel” Zelaya, entonces estarían de acuerdo en que se deje en libertad.
Lo que no aceptan los encuestados es que Honduras caiga en manos del presidente de Venezuela, Hugo Chavez, a través de las manos de Zelaya, situación por la cual aseguran que le dan su apoyo al nuevo gobierno que preside Roberto Micheletti.
Otra de las peticiones que resalta en las encuestas es que de ahora en adelante los gobiernos trabajen en favor de reforzar la democracia en el país.