Honduras
La austeridad deberá ser el lema del nuevo gobierno en Honduras.
Arturo Alvarado, ex ministro de Finanzas, comentó a EL HERALDO que todos los recursos financieros utilizados en la cuarta urna son ilegales.
¿Cómo puede mejorarse la situación económica actual?
Con base en cifras disponibles para algunos rubros sensibles.
La economía ya estaba bajo los efectos de la crisis internacional, agravados por algunas decisiones internas de política, como ser el gran incremento al salario mínimo que provocó un incremento en los niveles de desempleo.
Para el caso, el IMAE (Índice Mensual de Actividad Económica) de mayo muestra un crecimiento negativo de -3.3% y con una tendencia a mayor deterioro, caídas en las exportaciones de -13%, en los ingresos de capital de -18%, en el ingreso de divisas por remesas familiares de -8% y una disminución de 21% en las importaciones.
Todo esto corrobora la disminución en la actividad económica que al final se viene a traducir en una fuerte disminución en los ingresos tributarios y mayor desempleo.
¿Le parece correcta la propuesta de Núñez de suspender la modalidad de traslado presupuestario de una secretaría a otra?
Es que los traslados presupuestarios deberían ser autorizados por la secretaría de Finanzas y si hay un cambio estructural en la asignación de recursos entonces se necesitaría la aprobación del Congreso Nacional.
Habría que analizar las circunstancias que motivan una decisión de éstas y ver como corregirlas.
¿Qué opina sobre la cancelación de todos los proyectos nuevos del gobierno y las nuevas inversiones?
Esta es una medida necesaria, ya que generalmente la mayor parte de la inversión del país es financiada con recursos externos y las contrapartes que tiene que aportar el gobierno, de fondos nacionales, pueden andar entre 10 y 15% y si se nos han cancelado las fuentes de financiamiento multilaterales y bilaterales, pues no hay más alternativas.
¿Cuál es el margen de maniobra que tiene el actual gobierno interino?
Está claro que sin el apoyo de la comunidad internacional existe un margen muy estrecho de maniobra.
Al final, los hondureños tendremos que respaldar al gobierno para que podamos pasar la crisis y reiniciar un proceso de fortalecimiento económico y social tan pronto como las circunstancias se normalicen.
Igualmente, tendremos que estar listos para apoyar al nuevo Presidente que tomará posesión en enero del próximo año, ya que la situación económica será complicada.
Con este panorama, ¿cuáles son las opciones que tendría el próximo gobierno?
El próximo gobierno tendrá que diseñar un programa de concertación con todos los sectores.
Fortalecer el estado de derecho, cumplimiento de la ley, combate a la corrupción, narcotráfico y la delincuencia y focalización en programas de carácter social.
Después de esta crisis, tenemos que promover cambios en el funcionamiento de las estructuras políticas, dando mayor participación a los ciudadanos y actuando con mayor transparencia en la toma de decisiones.
Al final, los hondureños debemos estar conscientes que solo generando riqueza podremos reducir la pobreza.
La inversión privada y pública genera mayor actividad económica, crean nuevas fuentes de empleo y fortalecen los ingresos del sector público.
Pero estos recursos deben usarse enfocándose en fortalecer las áreas sociales, no para beneficiar grupos de interés.
Habrá en primera instancia que negociar un acuerdo rápido de corto plazo con el FMI para lograr acceso a financiamiento sectorial y luego llegar a un acuerdo de mediano plazo, una vez definido el marco macroeconómico y las metas a alcanzar para los próximos años.
En declaraciones actuales de la ministra de Finanzas, Gabriela Núñez, se informó que Honduras cerrará con un déficit aproximado de 6,400 millones de lempiras, ¿qué opina de esta información?
La cifra en sí mismo no dice mucho, ya que habría que ponerla en el contexto de la situación económica actual.
Para este año se espera que la economía tenga un crecimiento negativo que puede andar entre -1.5% o -2%, en cuyo caso el déficit como porcentaje del PIB podría ser bastante elevado y el problema fundamental será cómo financiarlo ante la situación geopolítica que estamos enfrentando.
¿Le sorprende el déficit fiscal revelado por Núñez en comparación con los gobiernos anteriores?
Era de esperar. A pesar de la crisis mundial, el gobierno anterior no diseñó ningún plan para racionalizar sus gastos, especialmente el gasto corriente y dedicó una gran cantidad de recursos a promover sus objetivos políticos.
Además del déficit, hay que analizar la calidad del gasto y en esto, creo que ha habido una enorme distorsión, ya que la inversión fue sacrificada para atender el crecimiento del gasto corriente.
Estas cifras reveladas por Núñez, ¿de qué forma contrastan con los datos informados semanas atrás por Rebeca Santos? Las cifras disponibles y que indicó arriba, ya son indicativas de la crisis que está afectando la economía.
Resulta inconcebible que a estas alturas del año el país no cuente con un presupuesto aprobado ni con un plan anticrisis.
¿Qué opina de los 5,000 millones de lempiras erogados sin respaldo presupuestario?
Esperemos que una vez finalizado el trabajo que se está haciendo, se le pueda dar a la nación un informe pormenorizado de todo este tipo de irregularidades.
Hay que recordar, por ejemplo, que todos los gastos incurridos en la cuarta urna son ilegales, tanto porque la cuarta urna fue declarada ilegal como porque no estaban contemplados en el presupuesto del 2008, que en teoría era el que estaba usando el gobierno.
¿Qué opina además de los 5,000 millones de lempiras emitidos en bonos y que ahora, según Núñez, tendrán que negociarse por un plazo mayor?
Está claro que en el caso específico de los 5,000 millones habrá que reestructurarlos a un plazo más largo y acordes a la capacidad de pago del gobierno.